Remington Premier Copper Solid

Bala diseñada específicamente para cañones rayados, pero también la podemos usar en lisos

Saúl Braceras

El campo de la balística de escopeta es quizás el que más haya avanzado en los últimos años y lo hemos podido ver gracias a esta serie de artículos de balas con sabot. Hoy traigo a estas páginas la Remington Premier Copper Solid que, según su fabricante, es la que ofrece mayor precisión. Para ello cuenta con un proyectil de 436,59 grains (28,3 gramos), siendo el más pesado de toda la serie que hemos visto. Tiene una velocidad inicial de 1.550 p/s.

Como es lógico, esta punta de cobre retiene el 100% de la masa original y garantiza una expansión del doble del calibre. En realidad, han sido diseñadas para obtener el mayor rendimiento en cañones estriados.

Comparación entre la Remington Accutip y la Premium Copper Solid.

Este proyectil, fabricado enteramente de cobre sólido, tiene un coeficiente balístico superior, lo que ofrece una profunda penetración y una trayectoria muy tensa. Al margen, puedo decir que produce un menor retroceso que otras balas sabot.

Estos proyectiles han sido diseñados conforme la experiencia de Remington en los de avancarga con sabot y, teniendo en consideración que su velocidad es bastante similar, el resultado ya lo sabemos por anticipado: excelente.

Al igual que los anteriores, vienen en cajas de cinco cartuchos. Antes de proseguir, quiero hacer una salvedad, porque hay veces en que uno escucha algo y lo repite sin pensarlo. Me refiero a los comentarios que han aparecido en Internet, ese cajón de sastre donde cualquiera escribe, que dice que estos cartuchos son muy caros. Bien, cuestan más que uno de bajo rendimiento, pero son infinitamente superiores y, además, y esto hay que grabárselo a fuego en la mente: las balas o los cartuchos, cuesten lo que cuesten, son lo más barato de la cacería.

Obsérvese el vértigo que causa su punta hueca.

Una experiencia práctica

Para entendernos, el cartucho Remington Copper Solid en calibre 12-65 mantiene una velocidad de 1.370 l/p2 a cien metros. A modo de comparación, tiene la misma energía que un .375 Big Bore con 235 grains a igual distancia o un revólver del .44 Remington Magnum de seis pulgadas con proyectiles de 240 grains. Particularmente, he cazado mucho en Argentina con revólver Smith and Wesson modelo 29 de 6” y aquella munición y los resultados siempre fueron muy buenos. Con una escopeta con cañón estriado tenemos la doble ventaja de usar una culata con el objeto de “parar” mejor la puntería y, a su vez, podemos incrementarla con visores telescópicos o de punto rojo.

Si tenemos en cuenta lo dicho, la escopeta tal y como la conocemos también debe variar para obtener su máximo rendimiento, y con esto me refiero a usar una escopeta con cañón estriado como la Remington modelo 870. Graciosamente, nuestro adorado reglamento de armas al tener un cañón estriado no la considera como escopeta sino como rifle, dejando constancia del invariable apoyo al sector al facilitar las cosas a los señores usuarios.

Nuevamente podemos ver ambos proyectiles de alta tecnología que Remington tiene para sus usuarios.

Volviendo al tema, debemos cambiar de forma de pensar, como le decía a un amigo y gran cazador, en cuanto al rendimiento real de estos nuevos cartuchos de escopeta. Aquellos disparos que hacíamos a un máximo de 50 metros, y que con suerte entraban dentro del negro de una diana internacional, han pasado. En la actualidad el radio medio de uso es de 70 metros y podemos hablar de 120 metros sin mayor apuro. Asimismo, otra cosa que ha cambiado es que cuando disparábamos con los cartuchos de bala de toda la vida, la sensación era la escasa velocidad, dado el tiempo en que tardaba en llegar el proyectil.

Por todo lo dicho, incluso debemos pensar en utilizar visores telescópicos o, si es para casos como la montería, en ingenios de punto rojo que van de cine dada su velocidad en la adquisición del blanco. Todo esto nos habla de que si tanto se parece al resultado final de un rifle de potencia media o media/alta por qué usar una escopeta y no directamente un rifle. La respuesta es muy fácil, la escopeta repetidora o semiautomática es la que más terreno abonado tiene entre nuestros cazadores. En este tipo de armas, la mayoría de los fabricantes producen cañones estriados, por tanto por muy poco dinero más ampliamos el horizonte de utilización de nuestra querida escopeta. Además, éstas son más ligeras de transportar que un rifle, inclusive uno de calibre medio como un .270 Winchester.

El sabot está hecho de material sintético y se abre por acción del viento, y en caso de ser disparado en un cañón estriado por el giro (en estos suelen separarse antes) a unos 40 metros, dejando que el proyectil siga su vuelo en solitario. El uso de este elemento hace que se pueda utilizar en cualquier tipo de ánima sin importar los chokes en los cañones lisos y, por supuesto, en todos los estriados. En las escopetas actuales podemos elegir cañones lisos, estriados o con choques estriados. Evidentemente, las dos últimas opciones son las mejores para obtener el mayor rendimiento de esta munición con sabot. Sin embargo, si usted está acostumbrado a su escopeta con cañón liso y si se mantiene en las distancias de tiro que usted conoce la caída de su proyectil, tampoco debe angustiarse, pues cartuchos como el Remington Premium Copper Solid mejorará notablemente su precisión. En el caso de comprar un cañón estriado es porque está pensando en ampliar su distancia de tiro.

Cartucho cargado, proyectil con sabot de material sintético, proyectil de cobre puro Punta Hueca y sabot de material sintético.

Para entendernos mejor, si usted utiliza un cañón liso con esta munición, su distancia de tiro se hallará sobre unos 70 metros, es decir, como si cazase con un revólver mágnum. Pero si utiliza una escopeta como la Remington modelo 870 con cañón estriado, la elevará en unos 100 metros más y esto es un salto a disparar en un rango de 170-200 metros.

Excelente diana a 70 metros con una escopeta con cañón liso y visor de punto rojo.

En virtud de conseguir esto, debemos utilizar, los que ya no vemos muy bien, alza y punto de mira como mínimo o directamente visores telescópicos. A una distancia de 200 metros los de punto rojo suelen tapar por completo el objeto al que apuntamos, por ello, éstos son muy buenos a distancias no superiores de los 80 metros.

Remington modelo 870 con cañón rayado.

Insisto en el punto de usar visores o cualquier mira metálica, pues con las escopetas sin estos elementos de puntería es fácil, cuando disparamos con balas, tener errores de altura. La primera vez que usé una escopeta con cañón liso con este tipo de proyectiles en una montería, observé que si bien mis disparos iban bien encaminados muchos los fallé por debajo o por arriba del animal.

Evidentemente, esto no ocurre cuando disparamos cartuchos con perdigones en un cañón liso, donde un error angular en altura no significa un yerro, pero con un proyectil único sí.

Sí debemos practicar cuanto hay que “correr la mano” porque estamos disparando con un cartucho cuya velocidad inicial es de 1.550 p/s y no con nuestro .30-06 a 2.700. Por todo esto es importante situarse dentro del contexto en que uno va a disparar con una escopeta y munición de altísima calidad que no es un arma y munición cualquier ni tampoco un rifle. Pero si se aproxima más a algo de lo dicho es a un rifle.

Que disfrute de la combinación.

Nota: agradezco la cesión de material para este reportaje a Borchers S.A., C/ Industrialdea 22, Guernica. 48300 Vizcaya. Tel: 946.252.029. www.borchers-sa.com

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