Bergara B15 Forest

Para montear y mucho más

Tal vez una de las mejores sorpresas que me llevé en la IWA de este año, fue la  presentación del rifle semiautomático Bergara B15 Forest, fruto de un acuerdo entre esta empresa y Verney-Carron. Se trata de un arma que destaca por su ligereza y fiabilidad, aspecto crucial en una de esta guisa. De momento se fabricará una única versión en madera y en dos calibres de gran aceptación: el .30-06 y el .300 Winchester Mágnum. También al dar dicha noticia adelantamos que su precio será de 1.149 euros. Este aspecto, sin duda, tendrá un peso más que específico a la hora de que usted se decante por un rifle u otro.

Comenzamos por el principio

Teniendo en cuenta que Bergara es uno de los fabricantes de cañones más acreditados de Europa, lo cual, es como decir del mundo, y que Verney-Carron utiliza desde hace años en sus rifles estos productos españoles, fue como, una vez inventado el pan y el jamón, hacer el bocadillo.

Un rifle esbelto y una verdadera máquina de pegar tiros con una precisión absoluta.

El mundo de los rifles de caza semiautomáticos nos lleva al primer cuarto del siglo XX cuando apareció el Winchester en calibre .401 W. y el Remington o FN en .35. De hecho, en España tuvieron una gran acogida para las monterías y de ahí en más no nos han abandonado hasta el presente. Más aún, el B15 Forest se viene a unir a un grupo de armas que goza de gran predicamento en nuestras tierras.

 

Este Bergara, al ser el más moderno del grupo, incorpora algunos aspectos más que interesantes:

Lleva un cerrojo móvil con acero de gran tenacidad y alta resistencia al degaste, mientras que el cajón de mecanismos es de Ergal. Como ya es costumbre, la cabeza del cerrojo envuelve por completo a la base de cartucho para al ser un receptáculo que evita, en caso de rotura, cualquier escape de gases.

A diferencia de los otros rifles semiautomáticos que hay en el  mercado, el B15 Forest, aporta un seguro que evita la apertura involuntaria del cerrojo. Se trata de un botón situado en el lado izquierdo del cajón de mecanismos por detrás de la palanca de carga. Su inclusión fue solicitada por los perreros franceses que, durante sus batidas en zonas de mucho matorral, habían tenido problemas al engancharse el asa de apertura del cerrojo abriéndolo o trabándolo. De este modo, para la apertura del cerrojo debemos usar las dos manos: la izquierda para presionar sobre el citado botón y la derecha para hacer lo propio con el asa de apertura.

Siguiendo en esta aparte del cerrojo, advertimos que la uña extractora está sobredimensionada para asir una mayor porción de la base del cartucho, asegurando la extracción.

Éste es el candado que trae de fábrica el B15 para inhabilitar su uso.

Un retén de cerrojo facilita la carga y descarga de los cartuchos.

El retroceso se ve limitado gracias a la repartición de masas en el momento del disparo y al sistema de recuperación por gases. Lo dicho facilita su uso para personas sensibles, sobre todo en la versión recamarada al .300 Winchester Mágnum, pero también lo hace para cualquiera que desee repetir o doblar el disparo. Debemos tener en cuenta que durante el retroceso, el arma se va por completo del objeto al que dispara y que cuanto mayor sea dicha desviación, mayor será el tiempo que ha de transcurrir hasta que el tirador lo adquiera nuevamente. Esto hace que muchas reses se escapen sin que el cazador pueda hacer mucho al respecto.

Posee un cañón de 52 cm., lo cual lo hace un arma compacta e ideal para cumplir sus fines como rifle de caza, sobre todo en áreas de bosques muy poblados. Lleva un alza y punto de mira de fibra óptica que permite una adquisición muy rápida del objetivo. No obstante, sobre el cajón de mecanismos encontramos cuatro taladros roscados que nos permiten acoplar un raíl Weaver donde podremos montar cualquier tipo de ayuda óptica.

Gracias al raíl Weaver le pude instalar un visor Delta Titanium de 1-5,8x24mm., que se transformó en una pareja de éxito en la precisión obtenida en el tiro como en la caza.

Posee un cargador de acero extraíble con una capacidad de 2+1, aunque también está la opción para los sitios donde se lo permita, otro de 4+1.

Como en casi todos los rifles de este fabricante las maderas están seleccionadas, y el B15 no es la excepción. De momento, solo trae la posibilidad de culata de nogal, pero estoy seguro que en un futuro a corto plazo, se le irán sumando las sintéticas y/o laminadas.

El botón próximo a la marca del arma es el que debemos pulsar para poder cerrojear el rifle.

 

 

 

 

 

 

 

En el campo de tiro

Su aspecto nos recuerda al Remington 740 o al más moderno 7400, por tanto, hablamos de un arma esbelta y agradable a la vista. Todo en el B15 Forest  está en su sitio y es muy fácil hacerse con él.

Un detalle de un arma de mayor precio, en el cañón viene el paso de estría.

Como con todas las armas semiautomáticas, uno de los aspectos más importantes es comprobar que su ciclo de fuego no se interrumpa por utilizar una munición u otra. Para ello lo mejor es usar diferentes pesos de proyectil que desarrollarán desiguales presiones en recámara. A su vez, cada uno de estos trasladará al cerrojo un empuje distinto. Para ello me valí de las grandes diferencias de peso que existen en el cartucho .30-06, al que estaba recamarado el rifle que pude probar en exclusiva. Por tanto, coloqué cartuchos con los siguientes pesos: 130, 180 y 220 grains. Evidentemente el retroceso variaba sustancialmente de los suavísimos 130 grains a los rudos 220, pero no así el funcionamiento del rifle Bergara B15.

El punto de mira lleva un inserto de fibra óptica de color rojo para que destaque a la perfección con los dos puntos verdes del alza.

Junto con el rifle me enviaron de fábrica un raíl Weaver, por tanto, le instalé un visor Delta Titanium de 1-5,8 x 24mm., que creo es un visor ideal por sus aumentos y prestaciones para un rifle de montería o batida. En la prueba de precisión utilicé cartuchos recargados con 165 grains de Sierra Game King empujados por 53 de Tubal 7000 y pistón CCI; pues es una recarga que he probado mucho y me gusta sobre todo por las prestaciones balísticas que le saca al cartucho. Con el Bergara B15 no fue una excepción, supo agrupar muy bien los impactos.

Particularmente, llama la atención su buen disparador que, en conjunción con su mecanismo semiautomático de Verney-Carron y su cañón Bergara hacen del B15 Forest un rifle muy preciso como podemos observar en el blanco publicado.

La distancia de tiro era de 100 metros y como disponía de casi seis aumentos (5,8) apunté, una vez regulado el rifle 0=100 m., a la base del negro y fui colocando uno a uno todos los proyectiles de la prueba un total de 16 cartuchos. Ante tal precisión, y habido cuenta que estamos en temporada de corzo, me decidí a probarlo en un coto por los Montes de Toledo.

 

Capreolus capreolus

Cargué 5 cartuchos con la misma recarga de la prueba del arma y sin más me dirigí hacia el coto. El guardés tenía controlado a un macho no muy viejo, pero que aportaría, de conseguirlo, una cornamenta larga y bastante gruesa. Cuando me vio llegar con un rifle semiautomático, no creía lo que veía, ya que mi costumbre es usar monotiro o, cuanto mucho, rifles de cerrojo para un rececho. Es más, nunca había usado un arma de esta guisa en la cacería de este cérvido.

El alza lleva dos insertos de fibra óptica.

La chimaza es amplia y permite un asimiento más que correcto.

 

 

 

 

En la primera tarde, me coloqué al borde del bosque contra un sembrado, donde supuestamente solía aparecer el corzo. Con el range finder situé varios puntos fáciles de distinguir por si salía en uno u otro. Con la caída de la tarde, cuando la luz se vuelve de un amarillento-rojizo lo vi aparecer a mi derecha, próximo a un claro en el sembrado que rondaba los 165 metros.

La culata recta es ideal para poder doblar los disparos con rapidez y precisión.

Previendo los tiros largos que suelen darse con el corzo, había graduado el rifle 0 a 150 metros, por tanto, ni me preocupé de hacer cálculos de la parábola que describiría el proyectil.

Hacía calor, así que me puse sobre los hombros la cazadora que llevaba para que no se me viera mucho la camisa clara.

Teniendo en cuenta que la temperatura, era superior a cuando gradué el rifle ésta haría que subiera ligeramente el punto de impacto.

Una diana excelente a 100 metros.

Los cagadores son de acero y tienen una capacidad de 2+1 y para países con legislaciones más civilizadas los hay de 4+1.

 

 

 

 

 

 

Apunté hacia la mitad del animal a la altura del codillo y, concentrándome, fui presionando la cola del disparador. El tiro fue muy contundente y los 165 grains de Sierra Game King no dejaron lugar a duda. Un gran trofeo yacía en el sembrado y el Bergara B15 Forest había probado su más que eficaz precisión para un rifle que supuestamente es de montería.

Creo que aquél que se decante por este rifle tendrá un arma que da mucho más juego del  esperado.

 

Nota: agradezco a cesión del material para este reportaje a Bergara Rifles, Dikar, S. Coop. Urarte 26, 20570, Guipúzcoa, tel. 943 769 893, www.bergararifles.com

Saúl Braceras

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