Customización

Un sello personal en nuestro rifle

Los tiradores, los cazadores, entre los que me incluyo, somos algo maniáticos. Nos gusta marcar diferencias, destacar; cualidad y no defecto que es perfectamente legítima. El rifle que finalmente escogemos siempre es modificable hacia nuestros gustos más exquisitos y personales. Nuestras manías, que al fin y al cabo son una motivación para diferenciarnos de los demás, nos ayudan a escoger los cambios que desearíamos hacer para convertirlo en algo más cercano a uno mismo.

Estos cambios deseables suelen venir motivados por dos razones customizar o personalizar un rifle para transformar su estética o su precisión, o ambos aspectos a la vez.

En el mercado existe un sinfín de accesorios que nos motivan a plasmar nuestros deseos, esto permite al tirador y cazador hacer realidad casi el cien por cien de lo  que desea.

De modo que un rifle custom puede ser un arma totalmente técnica donde no haya ningún elemento estético como grabados e incrustaciones en la culata y en otras partes o uno custom puede ser un compendio de ambas opciones en un justo equilibrio para alcanzar la perfección artístico-técnica.

Existe un rifle en concreto que es una plataforma perfecta para hacer sus sueños realidad. Es versátil, ya viene de fábrica con una buena calidad y el mercado ofrece una gama muy amplia de accesorios para su customización, hablamos del Remington 700.

 

Vamos por partes

Culata GRS Varmint Sporter para Rem 700. Tanto el culatín como la parte superior de la culata se ajustan rápidamente sin necesidad de herramientas. Llevan colocadas una cantonera Limbsaver, las de mayor absorción de retroceso del mercado

Como el disparador tiene seguro, se puede cambiar la nuez del cerrojo y colocar una con seguro de tres posiciones tipo Winchester 70. Éste, una vez accionado, bloquea la aguja percutora y permite un montaje bajo del visor. Ahora, podemos combinar con un disparador de precisión y una aguja percutora  de aluminio. Ambos elementos acortan el tiempo de disparo: uno en el mecanismo interno del disparador y el otro en el tiempo transcurrido durante el recorrido de la aguja hasta la percusión del fulminante. Así, hay menos oscilaciones en el rifle y la agrupación del tiro se ve beneficiada en gran medida.

Si lo deseamos, el asa o la maneta del cerrojo se puede cambiar por una táctica, redonda, mixta, etc. Aunque este cambio es estético nos facilita el agarre y el accionamiento del cerrojo durante la alimentación de los cartuchos.  Estas manetas son fabricadas en aluminio.

Gatillo de precisión Jewel de presión regulable

El Remington 700 lleva de serie un guardamontes de aluminio, se puede cambiar por otro magnifico de acero. Para la tapa del mismo se puede crear un grabado para otorgarle un toque personal. El guardamonte de acero aumenta la rigidez y la exactitud del conjunto al atornillar la culata. Si, además, lo combinamos con unos pilares del mismo material mecanizados, la acción se asentará sobre ellos y quedará perfectamente atornillada y unida a la culata.

Siguiendo con la exposición de ejemplos, podemos atender especialmente al armazón. Éste debe ser cuidadosamente inspeccionado para verificar que tiene las menores holguras posibles, ya que las mismas afectan muchísimo a la precisión del rifle y debemos tenerlas muy en cuenta en los tetones del cerrojo y en el cuerpo del arma. Tal es la magnitud de la seriedad de este punto que nos dará para hablar solamente de él en otro artículo.

Una vez verificado, o sea, corregido y solucionado, nos encontramos ante una pieza fundamental: el amortiguador de retroceso. En el mercado podemos encontrarlos compatibles con hasta el triple de espesor respecto al que viene en serie. Así, estamos aumentando considerablemente su robustez y su precisión. Un detalle importante, dado que para colocar esta pieza no queda otra que desmontar el cañón, es rigurosamente imprescindible (como marca la legislación española) enviar el rifle al banco de pruebas para que sea punzonado.

 

Profundizamos en la precisión total

Guardamonte de acero que aporta una mayor robustez al montaje y cuya tapa es ideal para realizar grabados. Esta pieza debe ser colocada por un armero

Ahora llegamos a uno de los elementos más, aparentemente, valorados estéticamente. La culata. Es el elemento más versátil y recurrente cuando decidimos customizar el rifle. A veces, creemos que sólo importa en su vertiente estética pero nos equivocamos.  Para la precisión, tan importante es el cañón como la culata porque la agrupación del tiro depende de muchísimos factores y la culata no queda al margen.

Si somos capaces de escoger una estándar o a medida, fabricada con un nogal seleccionado o si es sintética, o ajustable, también debemos ser conscientes de que ésta debe estar perfectamente unida al conjunto de la acción y el cañón. Una unión perfecta de estos elementos necesita de un glass bedding o encame de resinas sintéticas.

Este tema es complejo pero cabe destacar, para que nos hagamos una idea, que no existe ninguna culata en el mercado con un bedding de serie que sirva para la acción que hayamos escogido montar. Esto es porque la acción ha sido fabricada por una empresa y la culata creada por otra con la intención de ser apta para todas las acciones posibles. Esto implica una ausencia de precisión y robustez que debe ser compensada por un armero profesional que sepa realizar el bedding en cada culata sobre la acción y el cañón escogidos. Esto podrá verlo nuestro lector en un artículo futuro.

De este modo, convertimos, en este caso el Remington 700, en un rifle con una precisión de escándalo, sin desmerecer los elementos estéticos al gusto del tirador-cazador, obtendremos una mejora de la precisión y acercaremos el estilo del rifle al nuestro.

 

Nota: agradezco la cesión del material para la confección de este artículo a Atlas Armeros, D. José Ramón Dominguis Sala, tel.: 96 654 4141 o al móvil 679431087.

José Ramón Domingís

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