Christensen Arms

Desde el corazón de Utah

La pequeña e innovadora compañía Christensen Arms,  localizada en la tranquila localidad de Gunnison, en la zona central del estado de Utah (EE.UU.), lleva más de una década revolucionando el mundo de los rifles de caza. Fundada en el año 1995 por Roland Christensen, un auténtico genio americano, doctor en ingeniería mecánica por la Universidad de Utah, oficial retirado del cuerpo de ingenieros del U.S. Army, diseñador de cohetes para la industria aeronáutica y propietario de Applied Composite Technology, uno de los mayores suministradores de productos sintéticos para la industria aeroespacial y militar de los EE.UU.,  Christensen Arms es ahora un referente en ese país del Norte de América en la fabricación de rifles de caza de alta tecnología, con una característica única, sus cañones de fibra de carbono.

 

Carbon One, el rifle con cañón de fibra de carbono

Concebido para ofrecer un arma de caza con el menor peso y la mayor precisión posible que una acción de cerrojo puede ofrecer, el “Carbon One” es la base de la línea de rifles de la compañía. Sus características son del todo innovadoras, siendo la principal de ellas su cañón de fibra de carbono, el cual presenta numerosas ventajas frente a los cañones tradicionales fabricados solo en acero:

  • Mayor precisión: el carbono tiene un coeficiente cero de expansión, es decir, no le afectan los cambios de temperatura, con lo cual no se contrae y por tanto no varía el punto de impacto del proyectil. Tal es así, que Christensen garantiza todos sus rifles con una precisión de ½ pulgada a 100 yardas (unos 90 metros).
  • Mayor longevidad: en un principio, el recubrimiento de carbono mantiene la base de acero un 25% más fría que un cañón fabricado sólo de acero, lo que se traduce en aproximadamente un 25% más de vida útil.
  • Mayor durabilidad: un cañón de carbono es, en principio, inmune al agua y a la corrosión.
  • Menor peso: un cañón de carbono, es de cinco a seis veces más ligero que uno fabricado sólo en acero.

Ahora viene la pregunta ¿qué es un cañón de carbono? Pues es un proceso patentado por Christensen Arms que comienza con una barra de acero forjado Shilen 416 de acero inoxidable, que tras ser debidamente mecanizado en frío será recubierto con fibra de carbono, en un complicado proceso donde se aplican resinas de especial diseño. El resultado es un cañón al que no le afectan los temidos cambios de temperatura, que será mucho más ligero que uno fabricado en acero y al que no le afecta lo mas mínimo la humedad y la corrosión. Se ofrece en cualquier calibre existente en el mercado americano, incluidos la mayor parte de los Wildcats, la longitud es también a gusto del consumidor y va desde las 18 pulgadas hasta las 26.

Pero la innovación no acaba aquí, como no podía ser menos en una compañía líder en el tratamiento y fabricación de productos sintéticos, la culata, aspecto fundamental de todo rifle, es también fuera de lo normal y una de las  claves para conseguir un peso ligero. Hay que tener en cuenta que el promedio de peso de un Christensen está en 5,4 libras (unos 2,5 Kg.), no superando las 7 libras (unos 3,17 Kg.), dependiendo del tipo de acción elegida y demás extras a petición del usuario final.

He sido testigo del complicado y laborioso proceso de fabricación de una culata de fibra de carbono en la propia factoría, nada menos que 10 horas por cada una, partiendo de un molde de goma espuma y puedo garantizar que el resultado es la mejor culata de rifle que he tenido la oportunidad de tener en mis manos, por supuesto garantizada de por vida. Llevan un encamado de grafito dos veces más ligero y cuatro veces más resistente que los de aluminio. Además, la gama de colores es increíble, nada menos que 19 acabados diferentes para satisfacer la demanda del cazador más exigente. Pero las innovaciones no acaban con el cañón de fibra de carbono y la propia culata con encamado de grafito; las acciones instaladas (Remington, Merkel Helix, Weatherby, Sako, Browning), que como buen rifle custom son elegidas por el comprador, se ajustan con toda la dedicación del mundo. Actualmente la mayor parte de las acciones provienen de Remington, pero Christensen está trabajando en una propia que verá la luz en breve.

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Los disparadores, todos ellos ajustados a tres libras (1,3 kilos), son Timmey o Jewel, simplemente los mejores.

El cerrojo, pieza fundamental en cualquier rifle de este tipo, no ha sido olvidado; se ofrece aligerado y con tratamiento de teflón. Además, en las acciones magnun, se añade un segundo extractor. Otro detalle que pone el punto y aparte en estas armas, es el freno de boca de titanio, un modelo propiedad de la marca que consigue reducir eficazmente el retroceso, que en un rifle de peso ligero suele ser bastante acusado.

Sobre la base del modelo “Carbon One Custom”, han aparecido otros como el “Carbon One Extreme” o el “Carbon One Hunter”. Otro muy interesante es el “Carbon R93”, realizado sobre la base de una acción Blaser R93.

Para satisfacer las necesidades de las fuerzas del orden y militares, se han desarrollado los modelos “Carbon Tactical” y “Ranger”, este último un fabuloso rifle de calibre .50 BMG con capacidad de cinco cartuchos en cargador separable y que sólo pesa 22 libras (unos 10 kilos) y se ofrece con culata desmontable o la conocida McMillan Big Mac stock. Todo ello sin olvidar el “Carbon Thunder”, sin duda el mejor rifle de avancarga “in line” que he visto. Realizado sobre la sólida base de una acción Remington 700 y con un sistema de ignición patentado, es el único rifle “inline” que permite disparar con seguridad cargas de hasta 200 grains de Pyrodex, el sustituto americano de la pólvora negra y que por desgracia para los aficionados a esta modalidad no es legal en la cada vez más restrictiva y prohibicionista España.

 

La hora de los AR15 con cañón de carbono

Como hemos escrito en numerosos artículos, el AR15 está más que asentado en los EE.UU. Resulta difícil encontrar una casa en la Utah rural que no disponga de uno entre “las herramientas del rancho”.

Una empresa en expansión como Christensen no podía ser ajena a esta tendencia, aplicar sus desarrollos en fibra de carbono a los dos sistemas de armas más asentados entre los americanos, era el siguiente y acertado movimiento.

Desarrollados sobre la base de un sistema de accionamiento por pistón de gas, los rifles Christensen AR15 son realmente únicos con su cañón y guardamanos de fibra de carbono, su armazón y upper de aluminio forjado (7075- T6) con acabado anticorrosión N3B, sus disparadores ajustables Timmey y sus frenos de boca de titanio.

Los modelos ofrecidos en calibre .223 Rem son el “CA-15 Predator” y el “CA-15 Recon”. En calibres más serios como el .243 Win, el 6.8 Creedmoor, .308 Win o .338 Federal, tenemos el modelo “CA-10 Recon”, que en los estados del Oeste son un referente en semiautomáticos de caza y las competiciones 3-Gun. Las culatas ofrecidas son las mejores del mercado: CTR fija y ajustable, SOCOM ajustable y ACS ajustable. Además todos los rifles llevan de serie un raíl Picatinny de 20 milímetros. Los acabados ofrecidos son también muy variados, entre ellos el “camo dipping”.

 

Pistolas 1911 con armazón de titanio

Hace años que conozco a Cole Newman, mucho antes de que entrara a formar parte del equipo de Christensen, es un buen amigo y gran experto en armas de fuego, creo que no podían haber hecho mejor elección.

La línea de pistolas Christensen 1911 que traemos a estas líneas, es fruto de su trabajo y buen hacer. Ha dedicado muchos meses de pruebas e investigación para seleccionar las mejores partes que conformaran la 1911 custom ideal, por supuesto una .45 monohilera, que nadie se engañe. La pistola monohilera del .45 sigue reinando en los EE.UU., donde las armas cortas en manos de civiles se usan para empleos reales, esto es defensa y ya en segundo plano para actividades deportivas, caza y tiro.

El corazón de las Christensen es un armazón de titanio que proporciona una ligereza sin igual y que sin duda es mucho más duradero que uno de aluminio de aviación.

Las correderas provienen de Caspian y llegan a la factoría sobredimensionadas, para ser ajustadas a mano al armazón, un proceso laborioso que implica varias horas. Las peculiares ranuras de asimiento son mecanizadas en la propia corporación, así como el acabado final “beadblasting”. Los cañones elegidos por mi amigo Cole son los Storm Lake, a mi gusto uno de los mejores fabricantes de los EE.UU., junto con Bar-Sto y Kart. De forma acertada se ha desechado el bull barrel para las versiones de 4 y 5 pulgadas. Al contrario de lo que comúnmente se cree, el bull barrel no ofrece más precisión, sólo más fortaleza en el caso de calibres muy potentes.

El resto de la piecería menor es de la máxima calidad y como estas pistolas son todas hechas por encargo, se montan bajo las especificaciones del comprador final. De hecho, el taller de Cole donde se almacenan estas partes, es el sueño de todo buen aficionado a las 1911: gatillos 10-8, Bushings Briley, seguros de empuñadura Smith & Alexander, alzas Heine, Novak, sistemas de recuperación Sprinco y un largo etcétera de piezas de alta calidad por doquier. Eso sí, siguiendo mi modesto consejo, con los cargadores no se ha hecho concesiones y se instalan simplemente los mejores, los Wilson Combat Elite de ocho disparos, que debido a su cuerpo más largo y muelle de grosor estándar permiten cargar y alimentar con plenas garantías los ocho cartuchos sin temores a fallos de alimentación; además, la teja elevadora de polímero no dañará la rampa de alimentación bajo ningún concepto.

Los modelos ofrecidos son la Government Lite de 5 pulgadas de cañón, la Commander Lite de sólo cuatro y la Officers Lite de tres. Hace poco se ha añadido una versión Government con rail táctico, para atender el creciente mercado de este tipo de pistolas, ya hablaremos con detalle en otro artículo acerca de esta curiosa moda de las 1911 con raíles tácticos que se extiende a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

En un principio estas pistolas se ofrecen en calibre .45 ACP, pero como buenas armas custom que son, no hay problema en suministrarlas bajo pedido en .40 S&W y 9mm Parabellum, por supuesto todas ellas llevan las cachas de carbono de la compañía patentadas.

 

Satisfacer al cliente, la clave del éxito

El triunfo de una pequeña compañía como Christensen depende tanto de su capacidad de innovación como de la flexibilidad para ofrecer productos exclusivos realizados siempre bajo las especificaciones del comprador final. Lo han conseguido. La demanda por sus armas es cada vez mayor y la interrelación entre la empresa y sus clientes se plasma en la revista Christensen´s Hunting Illustrated una de las publicaciones dedicadas a la caza de más tirada en los Estados Unidos y en el Show de televisión que se emite de forma semanal en el Sportsman Channel (en los EEUU hay varios canales de televisión dedicados en exclusiva a las armas).

En los próximos años estoy seguro que se hablará más de esta innovadora compañía, que de momento es un referente entre los cazadores americanos y que espero pronto lo sea entre los aficionados y cazadores europeos.

 

Nota de agradecimiento: Special thanks to my friend Cole Newman, Engineer, Christensen Arms, and to Jeff Bishop, Art Director, Christensen´s Hunting Illustrated, for their help and support.

Javier y César García Rodríguez

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