Weatherby Vanguard .300 Wea.Mg.

Precio razonable para un buen rifle

Roy Weatherby fue un armero estadounidense quien fundó la firma homónima a la que hizo famosa por utilizar la premisa de que su cartuchería era la más veloz del momento. Su argumento preferido era: “un pequeño calibre, un proyectil ligero a altísima velocidad es más efectivo que un gran calibre, proyectil pesado y baja velocidad.” Sin comentarios.

De este modo, durante la década de 1940, es decir en plena Segunda Guerra Mundial, comenzó a desarrollar su cartuchería, y como no podía a ser de otro modo: se inició en su garaje.

Obsérvese que el asa de apertura actúa como tercer tetón de seguridad

Básicamente, utilizó la vaina del .300 Holland and Holland Mágnum para la mayoría de sus cartuchos salvo el .224 y .240 Weatherby Mágnum que utilizan una especial, basada en la .30-06 dotada de suncho, y el .30-.378, .378, .416 y .460 Weatherby Mágnum que usan la de .416 Rigby a la que se dotó del imprescindible suncho, innecesario, pero muy útil para venderlo en aquella época donde la magnumamía sólo se entendía que era efectiva si tenía este elemento.

En cuanto a los rifles que la disparaban utilizó prácticamente todos los cerrojos habidos y por haber, como, por ejemplo, Mauser 98, Springfield 1903, etc., hasta que en 1958 pudo desarrollar sus propio ingenio: la acción Mark V, que fue la primera en utilizar una apertura a 60º en vez de a 90º y un concepto nuevo en cuanto a el uso de multitetones de cierre. Dicho cerrojo se produjo en su fábrica de South Gate, California.

 

Un Weatherby al alcance de todos los bolsillos

Cuando yo era joven, los rifles Weatherby eran como Blaser en la actualidad, todo nuevo rico se compraba uno, porque era parte de demostrar poder adquisitivo. Aunque, con el cerrojo Mark V, sí creó un antes y un después, era seguro, fuerte y muy rápido en su apertura y cierre.

Que el almacén del cerrojo tenga una placa de apertura inferior siempre me parecerá un buen detalle

Nunca me gustaron sus culatas tipo California, que al margen de los gustos aportan el problema de la relevación excesiva, debido a su caída con respecto al eje del rifle. Sin embargo, se ha sabido mantener a lo largo de los años y, más allá de todo, es un referente entre las armas del mundo. Sus rifles en la actualidad mantienen precios elevados, por esta razón hace ya unos años pusieron en el mercado una línea más económica: la Vanguard.

Estos rifles se basan en un cerrojo probado y muy fuerte como el Howa 1500, fabricado en Japón con dos tetones en la cabeza y su asa de apertura como tercero de seguridad. Su nicho de mercado fue competir contra los rifles Remington 700 y Winchester 70. Asimismo, creó dentro de esta serie otra llamada Sub-MOA, que por un precio un poco superior garantizaba que estas armas agrupaban tres disparos en menos de una pulgada a cien yardas (1 MOA).

Otras aportaciones eran que su cerrojo se deslizaba muy suavemente, un pavonado profundo, buenos cañones; las maderas de sus culatas no decían mucho, pero ya desde hace años han puesto la opción de las sintéticas y debo decir, que éstas son muy buenas y de mejor diseño que las californianas de madera. En definitiva, un rifle más cuidado y por un precio económico.

El rifle traía montado un visor Zeiss Conquest MC de 3-9×40, lo cual aportaba precisión, ligereza y gran visibilidad

Aspectos más conflictivos son el seguro, que no permite cargar o descargar el rifle si está colocado. Si lo accionamos y queremos abrir el rifle no nos dejará, y si lo hacemos con el rifle abierto no permitirá su cierre. Tampoco trae su cañón flotado de fábrica. No obstante, son precisos al menos a distancias cortas y medianas con un máximo de 300 metros; a partir de allí, cualquier presión de la madera en el cañón afectará la precisión final.

Aporta un disparador bastante bueno, que se puede mejorar; aunque nos dará muchas satisfacciones, insisto, en disparos por debajo de los 300 metros. Como decía se lo puede mejorar, puliéndolo o, si no queremos trabajar mucho, un Timney en Armería Izquierdo, de Socuéllamos, cuesta muy poco dinero.

 

Quemando pólvora

El rifle que he tenido oportunidad de probar está recamarado al .300 Weatherby Mágnum, todo un clásico de esta firma. Utilicé para la prueba munición original Weatherby de 180 grains, que está cargada por Norma, lo cual es toda una garantía, aunque al estar fabricada bajo las especificaciones de Weatherby, entiendo que pretende ganar más una carrera de velocidad que dar una precisión supina.

Tres disparos en 15 mm. a 50 metros hace que al extrapolar hablaríamos de 1,5 MOA aproximadamente

El rifle traía montado un visor Zeiss Conquest MC de 3-9×40, lo cual aportaba precisión y gran visibilidad. Estos visores suelen ser muy ligeros y, por tanto, me gustan para un rifle de rececho en montaña.

Durante la sesión de tiro, el rifle se comportó muy bien. La culata era la apropiada y, a pesar de ser un .300 Weatherby Mágnum, no relevaba demasiado y su cantonera de goma absorbía bien el retroceso. Un aspecto muy positivo del cerrojo Howa es su corto lock time, dando inmediatez al disparo. El disparador funcionó correctamente, aunque, insisto, podría mejorarse, con lo cual mejoraría la precisión intrínseca del arma. Sin embargo, a 50 metros, como podemos ver en la dian,a hizo una agrupación que si extrapolamos estaríamos en un MOA o un MOA y medio a cien metros.

 

Cerrando el círculo

Debo decir que el rifle me gustó, da mucho de sí y por muy poco se lo puede mejorar sin lugar a dudas. Es una buena opción para quien desee un rifle bien hecho, preciso y muy seguro.

Pedro Beristarain

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