STI DVC Limited Island

Orgullosa hija del Gran Estado de Texas

Esta pistola ya lleva un rodaje de un año, ya que fue presentada en el Shot Show del 2018. Se trata de una nueva serie limitada de la STI DVC. Para entendernos se trata de un enssemble entre la Apeiro y la DVC Limited, aunque la “Island” aporta detalles e innovaciones que suman calidad a su diseño, haciéndola única.

 

De reciente y reluciente historia

Esta empresa se inició en 1980, cuando Virgil Tripp, un mecánico armero con experiencia en las M1911, especializado en las competiciones de IPSC (que en los EE.UU. se identifica como USPSA) decidió montar la compañía Tripp Research, Inc. para mejorar los rendimientos de las armas de serie, así se hizo proveedor casi en exclusiva para Chip McCormick, quien disponía a su vez de una empresa armera que llevaba su nombre, la Chip McCormick Corporation (CMC).

Obsérvese la perfección del mecanizado en la corredera, cañón y sus mortajas

En 1991, se uniría a Sandy Strayer, un ingeniero especializado en CAD (Computer Aided Design o Diseño Gráfico por Ordenador), para materializar una M1911 de alta capacidad con diseño modular (armazón de acero y empuñadura de polímero) con el mercado de los recorridos de tiro como meta.

De este modo se inició la Serie 2011 dentro del catálogo de pistolas de la compañía –a la cual pertenece la STI DVC Limited Island-, a diferencia de la hasta entonces única en su género, Para Ordnance –como pistola M1911 de alta capacidad– que contaba con un armazón completamente construido en acero.

Así nació la STI (de Strayer-Tripp, Inc.) hasta que en 1994 dicha alianza finalizó en el momento en que Sandy Strayer creó su propia compañía, Strayer Voigt, Inc. o más conocida como Infinity. No obstante, compartieron la patente del armazón modular hasta el 2006, cuando expiró la misma.

La aleta sobredimensionada del seguro es ambidiestra

Tras el alejamiento de Strayer, en noviembre del mismo año, Virgil Tripp se asoció con Dave y Shirley Skinner, propietarios de la compañía electrónica Tessco, Inc., y así fundaron a comienzos de 1997, la STI International, Inc.

En el 2005, David Skinner vendió la compañía a sus empleados, convirtiéndose así en la primera fábrica de armas en los EE.UU. gestionada por sus propios obreros. Por ello, cuando vemos vídeos de esta empresa notamos que existe una relación especial entre todos los trabajadores.

 

Un diseño de gran actualidad

En un estuche de cartón negro, viene una maleta de cordura donde se halla la pistola. Entre otras cosa trae tres cargadores con capacidad para 17 cartuchos. Esta gran capacidad es la que la introduce dentro de la serie 2011 (17+1). Esta 9mm. Parabellum aporta un peso de 1.162 gr.

Lo primero que llama la atención son los rebajes en su corredera, tanto en el lomo superior como en los laterales, que al quitarle masa acelera el proceso de apertura y cierre del arma. Otro detalle singular es el corte superior de la corredera donde encastra una costilla (ésta es la “Island” o isla del nombre del cañón Schuemann) que tiene el cañón y que al estar acabada en un semicírculo siempre alineará a ambos elementos de una única forma.

Otra aportación de los rebajes y/o cortes en la corredera es que reduce el retroceso y relevación de forma notable en el arma.

Desarme de limpieza

Y para un mayor control del arma la STI DVC Limited Island aporta una nueva cacha de polímero con un diseño de escamas que se pega a la mano dando una excelente ergonomía. Éstas han sido fabricadas por Extreme Shooters.

Llama la atención el amplísimo “funnel” que se adapta al tamaño de la caja de IPSC, para comprobación de medidas de las pistolas que compiten en la división estándar y permite una recarga instintiva, rápida y fácil de la pistola. El responsable de éste como así del botón de retenida del cargador Lo-Pro Mag y de la varilla-guía “Tool Less“ del muelle recuperador es Dawson Precision. Particularmente me agrada la amplia aleta del seguro ambiestro.

Volviendo a la varilla-guía “Tool Less“ del muelle recuperador, es realmente muy ingeniosa y sobre todo está perfectamente acabada y hace que el desarme del cañón sea sencillísimo.

Es el cañón Schuemann “Island”, quien da nombre al modelo de pistola, está acabado de titanio para mejorar su duración y reducir la fricción. Tiene 5” y lleva un recubrimiento nitruro de titanio que aumenta su duración y reduce la fricción. Su cañón permite una distancia entre miras 170 mm.

En general, es destacable el excelente acabado donde la falta de marcas del utillaje nos habla de la preocupación del fabricante en dar por un precio medio una pistola totalmente custom.

 

Un arma para competir

Sus miras son de muy fácil adquisición y para ello se vale de un alza totalmente ajustable y punto de mira en fibra óptica sobre el cañón “Island”. Claro está que el ángulo de la empuñadura ayuda mucho en este sentido, haciendo que en el momento de levantar el arma, las miras queden en línea.

Con la aportación de un nuevo fiador y martillo se mejora notablemente la nitidez del disparador y a su vez disminuye el recorrido de rearmado. El peso del disparador de serie es de 2,5 libras (1.130 g). El disparador es perfecto, sin arrastre ninguno y con una presión o tensión, para mí como tirador, excelente.

El martillo esquelético da mayor velocidad al momento de la percusión acortando tiempos y mejorando la inmediatez del disparo. Y hablando de tiempos, gracias a la velocidad de rearmado, el doblar los disparos es algo natural e instintivo.

Diego García, quien ha tenido oportunidad de probarla extensamente en el campo de tiro, obtuvo una magnífica impresión con los resultados, tanto en precisión como en velocidad de rearmado. Aquí es donde se ve el buen tino de haber utilizado unas cachas con un acabado de escamas profundas, pues la unión entre el arma y la mano es total. Este aspecto es fundamental para repetir los disparos con precisión. Como así también que el armazón y sus escamas en la empuñadura mejoran el agarre y minimizan la relevación. Y todo esto redunda en un resultado final fuera de dudas.

En el campo de tiro se ve claramente el acierto del “funnel”, pues aún con la mirada puesta en las tarjetas podemos recargar sin ningún fallo. Y ya que estamos hablando de fallos, en varios cientos de disparos no se ha producido ningún encasquillamiento.

La munición utilizada fue la Fiocchi Top Target de 124 grains y los resultados fueron insuperables; aun disparando en velocidad la pistola se mantiene firme y es bastante sencillo agrupar con ella. A pesar de que he utilizado 125 grains, las puntas de 147 se acomodan bien a su paso de estría. Por todo esto, su precisión media, muy fácil de alcanzar, está en torno a la pulgada con apoyo a 25 metros y con práctica la mejoramos.

Creo que estamos ante una campeona indiscutible, pero no olvidemos que: “lo que mata no es la flecha sino el indio.”

 

Nota: agradecemos la cesión de material para este reportaje a Borchers S.A., C/ Industrialdea 22, Guernica. 48300 Vizcaya. Tel: 946.252.029. www.borchers-sa.com

Diego García y Saúl Braceras

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