Montaje de visor

Tan importante para la precisión del rifle

Un rifle no es sólo el arma, es obvio. Tanto pesa la calidad de la acción, del cañón y de la culata como la del visor que decidamos usar. Cuando vamos a adquirir un rifle de alta gama debemos tener en cuenta todos los elementos del rifle que hacen de él un todo, un conjunto perfecto que hará del tirador un ser seguro de sí mismo ante el objetivo. Con los elementos de puntería estamos ante la misma situación. Es una ofensa infravalorar aquellas herramientas del tirador cuya finalidad es que su vista y su puntería estén a la altura de la calidad del rifle que ha adquirido. Un buen rifle con unas monturas y un visor deficientes suelen obtener unos desastrosos resultados, mientras que un rifle mediocre con unas monturas y un visor excelentes puede salvar una jornada.  Hasta aquí destacamos la evidencia.

Ahora vamos a ver lo que no es tan evidente y que genera mucha controversia. Para mi modo de entender este oficio no debería existir tal debate, ya que en muchísimos aspectos de nuestra vida cotidiana valoramos, tanto o más que la calidad de los objetos que usamos, su modo de instalarlos o de colocarlos. Hay un apartado, el que vamos a tratar en este número, que es la esencia para comenzar a ver buenos resultados: la unión de los elementos de puntería con el arma, su montaje.

 

Algo más que atornillar…

Después de los ajustes pertinentes, se comprueba que las puntas cónicas coinciden a la perfección

No se puede abandonar el trabajo de montaje en un simple atornillamiento, no es de sentido común. Montar, lo que se dice montar, se hace en unos minutos, pero así, no hay control ni supervisión de los resultados. Así, el tirador nunca podrá afirmar que el arma está bajo su mando porque existirán variables totalmente incontrolables por él y esto se reflejará en los objetivos. Incluso llegaremos a perder la paciencia porque alteraremos otros elementos del arma ante la creencia de que estamos corrigiendo lo que debemos y lo único que conseguiremos será agravar el problema.

El montaje del conjunto del visor es una labor de una precisión centesimal, así es como yo lo veo y lo hago. Cuando se persigue una precisión que permita al tirador controlar todos los aspectos del tiro no hay otra forma de ver el montaje de cada parte del arma. Ya no existen los minutos, sino las horas y los días. No exagero porque hay ocasiones en que hay que fabricar monturas a medida del contorno donde van a sujetarse.

Aunque no es lo mismo un montaje en una carabina del calibre .22 que uno en un rifle de precisión para caza a larga distancia, ambos tienen que estar perfectamente realizados.

No es lo mismo fallar un rebeco después de una larga jornada de caza que observar una discusión entre tiradores sobre si esta marca de munición u otra funciona con su carabina y observar las diferentes agrupaciones; y ver que los montajes de las diferentes carabinas están realizados inadecuadamente con anillas de baja calidad, simplemente atornilladas, lo que provoca dispersiones axiales a 50 metros. Imagínense esta dispersión a 350 metros apuntando al trofeo de nuestra vida, resulta fácil deducir las consecuencias.

 

En la variedad está el gusto

Vista lateral de las bases custom fresadas donde se aprecia la calidad de su ajuste

Existen diferentes sistemas para la sujeción del visor al arma, vamos a tratar el sistema de bases y anillas por ser el más popular.

Independientemente de la marca de las bases y su tipo, sea regleta o de dos piezas, las bases deben tener el contorno exacto del armazón donde se van a montar. El contacto entre las bases y el armazón debe ser correcta, esto significa que debe ser perfecta en su totalidad, porque si no estamos sobrecargando los tornillos. Además, todo empeora en el momento del disparo, porque si parte de la base está en el aire, los movimientos provocados por el disparo crearán dispersiones. Y, para colmo, si el calibre es potente y el visor no es robusto provocará su rotura tarde o temprano.

Hablemos de bases de dos piezas o de una, o de regletas Weaver o Picatiny, siempre deben montarse perfectamente alineadas con el eje del cañón. Igual que al eje, debemos tener en cuenta sus alturas y su inclinación porque, dependiendo de la distancia media a la que se quiere disparar, un error imperceptible a simple vista puede provocar que el eje del visor no esté paralelo al del cañón. La primera reacción será corregir los clicks del visor y, lo más seguro es que nos quedemos con insuficientes clicks, amén de las dispersiones axiales que ha generado un montaje deficiente de las bases.

Vista trasera de las bases custom fresadas

Cuando empezamos el montaje de las bases lo primero que hay que comprobar son los agujeros del armazón del rifle. Es primordial que estén perfectamente alineados entre sí con el del cañón. Cuando apretemos los tornillos de las bases debemos centrar la atención en que queden perfectamente planas, ya que si no, surgirán problemas de canteo que influirán en el disparo y los proyectiles no se dirigirán a dónde estamos apuntando.

Para rifles de caza existe un montaje robusto y preciso que supera con creces a muchos otros. Hablamos de bases fresadas sobre la acción del rifle y mecanizadas según la munición que vamos a utilizar. A pesar de la gran laboriosidad de este trabajo los resultados son definitivos y la satisfacción totalmente apreciable. Con las anillas no podemos distraernos lo más mínimo. No son sólo dos circunferencias donde se aloja el visor. Son tan importantes como las bases o incluso más, porque de ellas depende, en última instancia, la alineación final del visor sobre el arma. Ni qué decir tiene que la circunferencia interior de las anillas debe coincidir a la perfección con la del tubo del visor. Pero, además, ambas deben estar perfectamente paralelas en altura y deriva o, de lo contrario, los errores de puntería serán muy notables.

 

Una cuestión de confianza

Vista trasera de la base delantera custom fresada

El arma es un todo que contiene un conjunto de elementos que no pueden estudiarse por separado. Su unión y su contacto con el tirador obliga a minimizar las variables puramente técnicas. Entre ellas el montaje del visor tiene el mismo peso para la precisión del rifle como todos los demás elementos. Al final, la confianza del tirador con su rifle debe ser máxima y para eso, la precisión es la esencia.

Como ven el montaje del visor es algo muy importante para la precisión del rifle, como los demás elementos: cañón, acción y culata y debemos darle la importancia que tiene.

Por todo lo dicho, el acoplamiento del montaje con el visor y el rifle debe ser algo hecho por un experto y no dejarlo a la improvisación.

 

Nota agradezco la cesión del material para la confección de este artículo a Atlas Armeros, D. José Ramón Dominguis Sala, tel.: 96 654 4141 o al móvil 679431087.

José Ramón Dominguís

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