Mauser HSc Volkspistole prototipo V5, calibre 7,65 mm. Browning

Ayer, una medida desesperada, hoy una pieza de colección

La catástrofe se cernía sobre el Reich que iba a durar mil años y apenas llegó a unos 12. El desatino y la locura llevaron a las exitosas fuerzas armadas alemanas a una debacle sin precedentes. Alemania se desbarrancaba hacia un oscuro destino, todas sus tropas estaban en franca retirada para intentar salvar el suelo patrio, todos los hombres en edad militar habían sido llamados a las armas y sólo quedaban las Milicias Populares, una especie de reserva con poca moral, y las Juventudes Hitlerianas con un alto grado de motivación.

Adolf Hitler era la sombra de quien había sido, pero la maquinaria de producción alemana seguía funcionando aún bajo los terribles bombardeos de la aviación aliada.

 

Volkssturm Gewehr y Volkspistole

Mauser HSc Volkspistole calibre 7,65 mm. Browning

Fueron las denominaciones de armas largas y cortas fabricadas en masa para surtir a las fuerzas de la Milicia Popular y de las Juventudes Hitlerianas (volk del alemán: pueblo) ante la invasión del territorio nacional. Tanto las largas como las de mano eran armas crudas, sin pretensiones, con cierta precisión, pero si gran funcionalidad. En general utilizaban la munición corriente, es decir, en las largas el 8×57 JS, 8×33 Kurz y en las cortas el 9 mm Parabellum y 7,65 mm. Browning.

Su fabricación comenzó hacia finales de 1944, cuando el resultado de la guerra estaba claro. No obstante, el ministro de Industria del Reich, Albert Speer, un nazi convencido, no se rendía y presentó al Führer un proyecto para producir en masa armas baratas y que pudieran ser el último dique de contención contra la invasión que se les venía encima.  El concepto de “guerra total” era un hecho y había que defender el territorio patrio, sobre todo de los rusos, mientras se intentaba pactar por separado con ingleses y americanos. La idea era buena, pero falló, y la guerra siguió hasta la rendición incondicional de Alemania.

El genio de la producción en masa de armamentos, Alberto Speer, contaba con la cooperación de los técnicos de las firmas Walther, Gustloffwerke y Mauser. Aunque estas armas fueron producidas en un número incierto, la mayoría de las pistolas sólo lo hicieron en prototipos como el que presentamos en este artículo, pero su idea no cayó en terreno baldío ya que posteriormente armas como la Heckler & Koch P7 y la Steyr GB presentan grandes coincidencias.

 

Ante el derrumbe total

La versión Volkspistole (del alemán pistola del pueblo) de la Mauser HSc estaba construida con chapa estampada, tanto armazón y cachas, de una sola pieza, como así también la corredera. Esta reducida arma fue uno de los intentos de la Alemania nazi por subsistir un poco más… “en tanto otros ejércitos (imaginarios) llegarían para salvar el suelo patrio” frase con que Hitler mantenía la ilusión de sus seguidores.

En armas largas se hicieron varios intentos y algunos como el Volkssturm Gewehr tuvieron éxito, pero en las cortas, a pesar de las tentativas, inclusive una con cierre retardado y tetones de cierre y en calibre 9 mm. Parabellum, no cuajaron. El porqué es bastante obvio, un arma corta representa un poder ofensivo escaso contra tropas de un ejército disciplinado.

En cuanto a nuestro modelo, descendía de la saga iniciada por la pistola modelo 1910 en primera instancia y después por la HSc. Ésta era una pistola semiautomática de simple acción desarrollada en 1937. Las siglas “HS” significan martillo automontado (del alemán: Hahn Selbstpann) y la “C” es la tercera revisión antes de haberla puesto en producción. Se fabricó en dos calibres, 7,65 mm. Browning y 9 Corto mm., siendo más común encontrar armas recamaradas al primero. Era una pistola de reducidas dimensiones, con una longitud total de 162 mm. y cañón de 86 mm. La capacidad del cargador, según el calibre, era de 8 (7,65 mm Browning) y 7 cartuchos (9 mm. Corto) respectivamente.

Estaba construida con los aciertos de todas las armas alemanas, es decir, un gran ajuste en toda su piecería y una excelente precisión, esto se alteró en su versión Volkspistole, donde sólo primaba el concepto de fabricación masiva.

Algunos historiadores han querido ver en la pistola Liberator, calibre .45 ACP, de los estadounidenses algo similar, pero es un error conceptual, ya que ésta era un arma concebida para conseguir otra superior. Por lo tanto, nada tienen que ver, ya que las Volkspistole eran para armar a los ciudadanos agrupados en las Milicias Populares, como así también en las Juventudes Hitlerianas. Queda claro que más allá de la locura de las guerras, los coleccionistas nos beneficiamos de armas como ésta que no supo ni de glorias ni de fracasos, porque no conoció acción alguna.

Hans Taube -Traducción S.B.

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