Holland and Holland Royal

El límite es el cielo

“El límite es el cielo”… este el pensamiento cuando llega a mis manos un arma como las Holland and Holland Royal, donde los armeros han puesto todo su saber para hacer algo sin parangón.

 

Un poco de historia

Ya me he referido a este fabricante en varias oportunidades, pues fue y ha sido referente de las armas que en la actualidad utilizamos, no olvidemos que el .375 Holland and Holland Mágnum y el .300 Holland and Holland Mágnum son los padres de la cartuchería mágnum. En las escopetas y rifles se habla de pletinas H&H o de perfil de báscula H&H y así podría continuar con muchas otras cosas que este productor británico de armas ha desarrollado.

La compañía fue creada en 1835 por Harris John Holland (1806-1895) en la calle King nº9, Holborn. Su fundador era un excelente tirador y cazador, socio de los clubes de caza y tiro más famosos de Londres: Old Red House y Hornsey Wood. Su profesión era la de mayorista de tabaco, pero su gran afición a las armas lo hizo introducirse en este mundillo.

Harris Holland, contrariamente a James Purdey, Thomas Boss y Lancaster, nunca trabajó para el gran armero de principios del siglo XIX, Joseph Manton. De hecho sus primeros productos que iban marcados H. Holland o H.J. Holland, se dice que fueron fabricados por Boss y posteriormente, por Robertson, antiguo empleado de Boss. En mayo de 1858, a la edad de siete años, su sobrino Henry William Holland entró en la firma como aprendiz.

En 1860, la compañía se mudó al 98 de la calle New Bond, donde estuvo exactamente cien años (1860-1960), para instalarse en el 13 de la calle Bruton y en la actualidad en el 31 y 33 de la misma arteria. En 1876, cuando Henry W. Holland finalizó su aprendizaje se integró a la firma en calidad de socio y a partir de entonces se la denominó Holland & Holland. En ese mismo año Harris Holland se retiró de los negocios falleciendo en 1896.

Para entonces la fábrica estaba en el 527 Harrow Road y su campo de pruebas en Kensal Green, después se cambiarían a Wembley y a Perivale respectivamente. En la actualidad es parte de las instalaciones de West London Shooting Grounds. Pero el gran momento de Holland and Holland fue en Putney en octubre de 1883, cuando en el concurso organizado por la revista Field, esta empresa ganó con sus armas en todas las categorías desde los rifles tipo Rook (de caza menor) hasta los de calibre 4, pasando por las armas Paradox, patentadas por el coronel Fosbery, etc. El jefe de la fábrica, W. Froome, un excelente tirador que disparaba con los dos ojos abiertos, toda una novedad para entonces, fue quien supo ganar las diferentes competiciones.

Este es el rifle de mayor calibre que Holland and Holland fabricó, se trata de un .700 H&H, pero su aparición se debió al pedido de un .600 de un dentista americano, pero la compañía ya no podía fabricar armas en calibre .600, por haber hecho una serie que, justamente, se llamaba “the last of .600”

En 1896, pasó a denominarse Holland and Holland Ltd. y hacia esa fecha comenzó el modelo Royal en todas sus variantes. En 1904 nació el primer cartucho zunchado o belted, se trataba del .400/.375 HH, que estuvo en producción hasta 1912 cuando salió al mercado el .375 H&H Magnum, como ya he dicho, padre de toda la gama de la cartuchería metálica mágnum actual.

En 1930 Henry Holland se retira y se hace cargo de la empresa el coronel J. E. D. Holland. En 1932 abrió su escuela de tiro en Northwood, Middlesex. Esta firma supo pasar la gran prueba de la Segunda Guerra Mundial y la desesperanza de la postguerra. En 1959 Malcolm Lyell aportó su perspectiva de hombre de empresa a la firma y junto con Geoffrey Brooks, jefe de fábrica,  supieron encontrar las soluciones para los nuevos retos que se presentaban entonces. Hacia 1965 aproximadamente, se une al equipo Russell Wilkin, con solo 17 años, con quien años más tarde desarrollé una buena amistad.

Holland and Holland pertenece al grupo Chanel desde 1989. En 1994 en la avenida de Victor Hugo en París abrió una armería y también lo hizo en 1996 en el 50 East 57th Street de Nueva York.

Desde hace años esta empresa reside en el 31 y 33 de la calle Bruton de Londres y pasarse por ella significa entrar en un mundo casi mágico, donde las armas más exquisitas del mundo están a la mano.

 

El Royal

Este modelo sale al mercado hacia finales del siglo XIX y a partir de entonces, será el referente de la compañía para sus armas de doble cañón. Asimismo, el sistema será copiado hasta la saciedad por armeros de toda Europa.

Muchos creen que las armas de esta compañía que llevan este nombre solo se debe a su excelencia, lo cual es cierto, pero su nombre deviene de su sistema de funcionamiento. El Royal Hammerless Patent “A.B.” Ejector Gun lleva una pletina totalmente nueva que aporta además del seguro deslizante que actúa sobre los disparadores y los martillos para que en caso de caída un bloc los intercepte previniendo que el arma se dispare.

Exquisito exprés Royal del .375 H&H Mágnum

Con esta nueva pletina se desarrolló otro modelo que hizo famosa a la compañía, el Royal Hammerless Ejector Gun Detachable Lock Gun, que permite retirar con una palomilla las pletinas para su limpieza, inspección o inclusive en aquellos modelos que llevan doble juego de pletinas, cambiarlas.

Otro modelo que se desarrolló gracias al Royal Hammerless fue Patent Single Trigger Gun. Este fue el modelo que aportó un mono-disparador a dichas armas. Un detalle de la excelencia de este sistema era y es que si queremos cambiar el orden de disparo, con solo empujar el disparador hacia adelante, el primer disparo sería del cañón izquierdo; evidentemente, estamos hablando de una escopeta.

El mono-disparador tiene una ventaja y es que no variamos la posición de la mano y/o del dedo que dispara, sino que se mantiene. Particularmente, solo tuve un arma con este dispositivo y aunque nunca me pasó inconveniente alguno, siempre he preferido en un arma cuya principal ventaja es tener todos los sistemas duplicados. Me parece un error que justo en el punto donde se opera el disparo no lo tengamos. Pero yo no seré quien corrija a Holland and Holland, pues como ya he dicho, nunca tuve problema alguno.

Un Royal del .500/.465 HH, su cartucho más exitoso en este tipo de armas.

En 1914 el modelo Royal se produjo en escopetas superpuestas; interponiéndose la Primer Guerra Mundial y en la década de 1920, este modelo no tuvo la aceptación esperada. Pero hacia la década de 1980 volvió el interés y la firma lo rescató del olvido.

Con la aparición del modelo Royal se conformó definitivamente el rifle exprés moderno, pues a los martillos ocultos se le agregó un sistema de seguro fiable que permitía llevarlo cargado y montado todo el tiempo y, una vez disparados los dos cartuchos, lo expulsores automáticos hacían posible una rápida y efectiva recarga. Esto último no debemos de olvidar que es un error, aunque algunos fabricantes, cada tanto, nos asombran con rifles con extractores, lo cual es una clara desventaja, sobre todo en caza peligrosa. De hecho, Merkel y Krieghof, en este orden, modificaron sus rifles exprés para dotarlos de expulsores automáticos. Blaser es la única reticente y mantiene armas con extractores, por ello sus rifles son prácticamente inexistentes entre los cazadores de los Cinco Grandes. Y totalmente inexistentes entre los profesionales.

Pero hay algo más y es relativo al usuario, usted puede tener el mejor Holland and Holland Royal Ejector Gun del mundo, pero si no practica el tiro asiduamente, es como si tuviera el más barato y mediocre de los rifles exprés.

Como es lógico el modelo Royal se ha utilizado tanto para escopetas yuxtapuestas como para rifles y menos en armas superpuestas.

 

Mi amistad con esta empresa

Comenzó en 1976, cuando siendo un joven de 20 años que visitaba Londres por primera vez, sentí la necesidad casi religiosa de pasar por allí. Me atendió un señor, que me preguntó “¿qué armas me interesaban?” Yo contesté: “que, desgraciadamente, no tenía dinero para comprar nada”. Entonces, él me sonrió y volvió a preguntar “¿en qué armas estaba interesado?” Contesté “en los rifles exprés” y me mostró todos los que estaban a la venta y los de la colección privada. Muchos años más tarde, en un viaje a Londres que hice con mi mujer, fui, como era de esperar, a Holland and Holland y volví a verlo, ya para entonces era el director. Le referí el hecho anterior y él sonriendo, dijo: “siempre he creído que he sido un buen empleado de Holland and Holland, pero no lo sabía que tanto.” Su nombre: David Winks, con quien mantuve una larga amistad y fue quien me ayudó mucho en la realización de mi libro El Rifle Express, un arma diferente.

En otro viaje en que volví a la capital de Gran Bretaña, estaba hablando con Russell Wilkin, quien ya era Director Técnico, y vi detrás de él un archivador con una etiqueta donde se podía leer: Tony Sánchez-Ariño. Yo ya era amigo de Tony, quien a su vez me prologó el citado libro.

Ante la pregunta sobre el hecho, Russell contestó: “son todas las cartas que Tony nos ha escrito en los años que lleva colaborando con nosotros. Y por encima de todo, esto es historia”.

Un joven y feliz Tony Sánchez-Ariño con su .500/.465 H&H en el North Frontier District de Kenia en 1970

Tony Sánchez-Ariño ha sido un gran colaborador de Holland and Holland desde 1960, en cuanto a probar sus diseños sobre el terreno. De hecho, fue un gran amigo de Malcolm Lyell, quien se había unido a la empresa en 1947, a tal punto que solía residir en su casa de Allison Road  cuando pasaba por Londres; ya sea por la cena anual del Shikari Club o asunto personales. Una anécdota de Tony, es que siempre le llevaba turrones a Malcolm por Navidad. Esta amistad continuó después de su fallecimiento con su esposa Rosamund.

Cuando Russell Wilkin diseñó el .465 H&H de cerrojo (heredero del .500/.465 Exprés o Indian) también fue Tony quien lo probó en Botswana y en Tanzania, obteniendo unos seis elefantes, una docena de búfalos, 3 leones, 4 hipopótamos y un eland.

Para finalizar este breve escrito sobre el Holland and Holland Royal solo agregaré las palabras de Michael McIntosh sobre esta empresa: “England´s premier gunmaker”.

 

Nota: agradezco a Holland and Holland, 31 y 33 Bruton Street, Londres W1J 6HH, tel.: 44* 20 74 9944 11, www. hollandandholland.com todas las facilidades dadas para este reportaje.

Saúl Braceras

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