Fusil Mondragón

Adelantado a su época y aún menos comprendido

Desarrollar algo fuera de su contexto histórico suele traer como consecuencia lo expresado en la entradilla de este artículo. Todos aquellos que han dado un paso por delante lo han sentido en carne propia y a Don Manuel Mondragón le ocurrió simplemente eso.

 

A comienzos de un nuevo siglo

El XIX había acabado con grandes avances en el campo del armamento, tal vez el más importante fue el descubrimiento de la pólvora nitro por el científico francés Paul Vielle  cuando en la década de 1880 la desarrolló en base a nitrocelulosa denominándola “poudre B”, en honor del general francés Boulanger, siendo empleada por primera vez en el fusil Lebel modelo 1886. Esto dio un paso de gigante al evitar los residuos que dejaba la vieja y noble pólvora negra. Ante la inexistencia de éstos se podía automatizar los mecanismos de las armas y una miríada de armeros comenzaron a pensar en estas posibilidades, como: Andreas Schwarlose, Hugo Borchardt, Theodore Bergamn, John Browning o Georg Luger. Así nacieron las primeras pistolas, como: Bergman, Mauser C96 y la que sería la piedra de toque de toda una industria cien años después de su creación, me refiero a la Colt modelo 1911.

¡México lindo!

Este país de Norteamérica, aunque en muchos telediarios lo sitúan en Sudamérica por mera ignorancia, tiene un antiguo y curioso nombre que viene del náhuatl, Mexihco y quiere decir el ombligo de la luna. Su nombre completo actual es Estados Unidos Mexicanos. Está  situado en la parte meridional de América del Norte y limita al norte con los Estados Unidos de América, al sureste con Belice y Guatemala, al oriente con el golfo de México y el mar Caribe y al poniente con el océano Pacífico. Estamos ante el 14º país más extenso del mundo, con una superficie cercana a los 2 millones de km² y es uno de los más poblados del mundo, con una población superior a los 117 millones de personas en 2012.

El cartucho 5,2×68 debido a las pólvoras del momento no obtuvo el resultado esperado.
No obstante, también en esto fue un adelantado

Con la invasión francesa de España, al igual que en otros países de Hispanoamérica detonó un sentimiento, en primera instancia antifrancés, que después evolucionó al independentismo. El 16 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo y Costilla llamó a la insurgencia al pueblo de Dolores (Guanajuato) y comenzó la Guerra de Independencia de México. Hidalgo fue el artífice de la abolición de la esclavitud en su país. En 1811, él y los líderes del movimiento fueron apresados y fusilados. Con ello se inició un siglo de guerra con potencias extranjeras, como así también internas.

Lo dicho se trasladaría al siglo XX  cuando en las elecciones presidenciales de 1910 dieron nuevamente la victoria al general Porfirio Díaz, quien gobernaba México desde 1876, sobre Francisco Madero, a quien habían sido encarcelado, pero logra escaparse de la prisión y hacer un llamado a las armas en el Plan de San Luis. El 14 de noviembre se adelantó la revolución con la toma de Cuchillo Parado y el 20 se sumaron a la rebelión numerosos grupos de diversas clases sociales enarbolando diferentes banderas ideológicas, como: Pascual Orozco, Álvaro Obregón, Francisco “Pancho” Villa, Venustiano Carranza y Emiliano Zapata. Finalmente, el general Porfirio Díaz dimitió el 24 de mayo de 1911 exiliándose en Francia. Desgraciadamente, este país hermano no pudo escaparse al sino del resto del mundo, que por entonces experimentaba una exacerbación extrema que finalizaría en la Primera Guerra Mundial.

Vista del selector de fuego

Durante la década de 1890, otro general mexicano, Don Manuel Mondragón diseñó un rifle semiautomático homónimo, teniendo el honor de ser uno de los primeros en todo el mundo. Éste, como ya he dicho, fue un verdadero adelanto para su época y aquí comienza su padecer, el primer inconveniente fue su propio ejército descreyó del proyecto enarbolando el viejo concepto del consumo de munición. Esta tontería se volvió a repetir en la década de 1950 cuando el ejército británico adoptó su fusil FAL con solamente fuego semiautomático.

No obstante, nuestro hombre persistió en su empeño y lo patentó en 1907; a falta de poder producirlo en México, Mondragón viajó a Estados Unidos sin llegar a interesar a ningún fabricante, pero sí lo hizo con la firma suiza SIG de Neuhausen para fabricarlo en pequeñas cantidades. La negativa a su adopción se fue multiplicando y en general siempre se trataba de lo mismo. Nunca se habló de que tuviese funcionamiento malo o tendencia a encasquillarse. Es más, se lo tomó como un fusil fiable. También tenía otro inconveniente, su elevado precio, si lo comparamos con un fusil de cerrojo rectilíneo de la época.

Su funcionamiento era muy interesante ya que lo hacía como si fuera de cerrojo rectilíneo, pero utilizaba la fuerza de los gases para operar. De hecho, se podía desconectar el sistema de recuperación de gases y usarlo como si fuera de cerrojo normal.

Cerrojo cerrado

Se hicieron varios modelos con culata partida y con y sin selector de fuego automático, con lo cual vemos que en muchos aspectos el fusil Mondragón abría caminos nuevos. El primer cartucho que recamaró era el 5,2×68 mm. y fueron fabricados en Alemania por Polte de Magdeburgo, éstos no tuvieron el resultado esperado debido a las primeras pólvoras nitro y se lo cambió al 7 mm. Mauser, aunque también se lo produjo en 7,5 Suizo a fin de interesar al gobierno helvético.

Sí interesó al ejército del Kaiser que lo utilizó en la Primera Guerra Mundial, aunque se le introdujo una reforma: un cargador de tambor con capacidad para 30 cartuchos. Este cargador fue desarrollado por el teniente alemán E. Tatarek y por Johann von Benkö. Su idea ya había sido utilizada para la pistola Luger, como así también en otras armas. Este enorme cargador hacía prácticamente imposible el fuego en posición de tendido.

De todas formas, el fusil Mondragón inició un camino y hoy en día es una pieza de colección muy cotizada.

José Cid

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