Frederick Courteney Selous

Como cazador no solo fatigó tierras africanas, sino también europeas, asiáticas y americanas

Frederick C. Selous hacia 1900

Nació en Regents Park, Londres, el 31 de diciembre de 1851 y falleció el 4 de enero de 1917 a manos de un francotirador alemán cerca de Kissaki, a orillas del río Rufiji. Fue, al igual que Baker, producto de su tiempo, explorador, aventurero, militar, cazador y escritor.

Tuvo cinco hermanos y perteneció a la tercera generación de una aristocrática familia de origen hugonote. Su padre, Frederick Lokes Slous (1802-1892), como originalmente se escribía, fue uno de los directivos de la Bolsa de Londres y su madre, Ann Holgate Sherborn (1827-1913), una poetisa de reconocido talento. Tuvo tres hermanas: Florence, Annie Berryman y Sibil Jane y un hermano, Edmund, que se convirtió en un famoso ornitólogo. Su amor por la naturaleza acercó mucho a ambos y esta relación se mantuvo en el tiempo; ya en una muy temprana edad sus gustos se manifestaron en pro de las historias de exploradores. También compartió con Edmund su pasión por la ornitología y la Historia Natural, que se hallaba muy en boga por entonces.

Esta es una de las fotos más conocidas de Selous

Un hecho acaecido en su escuela, donde asistía como pupilo, en Northampstone, deja claro sus sueños: cuando su maestro lo encontró tirado en el suelo de su habitación únicamente vestido con su camisón, al ser preguntado por tan curiosa actitud, Freddy respondió: “Bien, como usted sabe, yo algún día seré cazador en África, por tanto, debo endurecerme y acostumbrarme a dormir en el suelo.”

El 15 de enero de 1867, sobrevivió a uno de los hechos que más dio  lugar a la información periodística de entonces, cuando en el lago helado donde patinaban unos 200 entusiastas, el hielo se rompió y, literalmente, tragó a 40 personas.

Recibió su educación escolar en Rugby y posteriormente en Alemania y Austria. El deseo de sus padres era que se convirtiera en médico, pero el amor a la naturaleza pudo más y la influencia de vidas de exploradores como el Dr. David Livingstone y, más aún, la del cazador africano William Charles Baldwin fueron desencadenantes.

 

África era su destino

Con hombres como Selous, África fue descubriendo sus secretos

Llegó al Continente Negro el 4 de septiembre de 1871 con 19 años y un deseo: prosperar, y para ello se valió de la caza. Toda su fortuna eran 400 libras y un express de retrocarga E. M. Reilly, que le duró bien poco, pues se lo robaron en los primeros días, por tanto, debió conformarse con dos rifles de avancarga calibre 4 fabricados por Isaac Hollis, de Birmingham, uno de ellos fue el que le marcó la cara para siempre al equivocarse su escopetero e introducir doble carga. El resultado fue un retroceso gigantesco, la rotura de la culata y, al pasar el resto del arma por encima de su hombro, el martillo le hirió en el pómulo.

Fue un experto en armas, tirador y jinete. Entre 1874 y 1876 abatió 78 elefantes con sus  rifles calibre 4, para la caza del león prefería el 10. Viajó desde Ciudad de Cabo a la tierra de los matabeles en 1872 y obtuvo el permiso del rey Lobengula para cazar en sus dominios.

Con al desaparición de las armas de avancarga y la creciente reputación de Selous, los armeros británicos le ofrecieron todos sus productos a modo de reclamo publicitario. Es conocida su predilección por el Farquharson monotiro, en calibre .375 2 ½”,  probablemente el que se ve en la foto de apertura de este artículo, en mano de un lugarteniente, un Lee-Metford calibre .303 British y un Holland and Holland .450. Fue defensor a ultranza de la modernidad, utilizando con gran fortuna en antílopes, un .256 Mannlicher Rumano (6,5x53R), arma de cerrojo muy en boga en los primeros años del siglo XX.

A partir de entonces en varias ocasiones visitó Gran Bretaña, aunque siempre hallaba tiempo para explorar grandes territorios africanos como el Trans-vaal y el río Congo en pos de los elefantes, consiguiendo a su vez raros especímenes de animales y pájaros para muchos museos. Gracias a sus viajes el actual Zimbabwe fue perdiendo muchos de sus secretos en cuanto a etnología, fauna y geografía. Siempre supo mantener buenas relaciones con los nativos, como veremos más adelante.

En 1890 entró a formar parte de la British South Africa Company, propiedad del magnate Cecil Rhodes, y sirvió de guía a los pioneros en la expedición a Mahsonaland, donde se construyeron más de 500 km. de caminos entre selvas y montañas. Entonces viajó hacia Manica, territorio del actual Mozambique, y concluyó con éxito que esta zona pasara a control británico. A su retorno a Gran Bretaña en 1892 recibió la medalla de la Real Sociedad Geográfica en reconocimiento a sus exploraciones y estudios que se resumieron en uno de sus primeros escritos: Veinte años en Zambesia.

De su primera etapa como militar nos queda su actuación como guía en la columna del coronel Gould en la toma de Bulawayo, capital del rey Lobengula, en 1893, durante la Primera Guerra Matabele. Al retornar a Gran Bretaña, en 1894, se estableció en Worplesdon, Inglaterra, y se casó con una joven de 20 años, Marie Catherine Maddy, hija del clérigo Canon Henry William Maddy con quien tuvo dos hijos: Frederick Hatherly Bruce Selous (1898-1918) y Harold Sherborn Selous.

Hacia 1896 encontramos a la pareja establecida en Matabeleland cuando se desencadenó la Segunda Guerra Matabele en la que tomó parte muy activa al hacerse cargo del mando de la fuerza en Bulawayo; posteriormente y en el mismo año, escribiría los detalles de esta campaña bajo el título de Sushine and Storm in Rhodesia. Fue entonces cuando conoció al mayor Robert Baden-Powell en su cuartel general de Bu-lawayo, aunque este militar se haría muy conocido a través de la asociación internacional para jóvenes, Boy Scouts.

El uso de tropas de origen indio y paquistaní garantizaba una fidelidad en el combate que no siempre daban las africanas

Como cazador no sólo fatigó tierras africanas, pues visitó Baviera en 1870, Transilvania, Hungría y Rumania en 1899, Escocia en 1894, en ese mismo año viajó por Asia: Turquía, Persia y en Cáucaso, en 1897-1898 Estados Unidos (Wyoming y la montañas Rocosas) y en 1900-1901, Canadá Oriental al que volvería en 1905, cuando también cazó en Alaska.

En 1907 fundó el Shikar Club junto con los capitanes Charles Edward Radclyffe y P. B. Vanderbyl. Sus reuniones las llevaban a cabo regularmente en el hotel Savoy de Londres, su presidente fue el Earl de Lonsdale. Otro de los fundadores fue el artista y biógrafo de Selous, John Guille Millais.

 

La Primera Guerra Mundial

Con el estallido de este conflicto, volvió a tomar las armas, el 23 de agosto de 1915, con el grado de capitán en el batallón nº 25 de Reales Fusileros, siendo condecorado por su valor con la Orden de Servicios Distinguidos el 26 de septiembre de 1916.

La guerra en África traería, como en todos sitios muchas desgracias, y el 4 de enero de 1917, cerca de Kissaki en el río Rufiji, un francotirador alemán perteneciente al Schutztruppen colonial lo alcanzó con un disparo en la cabeza cuando Selous observaba con los binoculares. Al hacerse público el hecho el general alemán von Lettow-Vorbeck, más conocido como el León de África, escribió a su familia para expresarle su pésame por la poco caballeresca muerte de Selous a manos del ejército alemán.

La Primera Guerra Mundial acabó con las colonias alemanas en África, pero antes se llevó la vida de Frederick C. Selous

Fue enterrado bajo un tamarindo próximo al lugar de su muerte en la actual reserva tanzana que lleva su nombre. El destino hizo que a un año exacto, su hijo, el capitán Frederick Hatherley Bruce Selous del Royal Flying Corps, (aún no se había creado al RAF), fuera derribado con su avión, falleciendo cerca de la carretera de Menin en Francia.

Fue amigo personal del presidente americano Teddy Roosevelt y guió con éxito su safari de 1909-1910, quien a su fallecimiento escribió: “Vivió una vida fascinante en el momento justo del cambio entre el salvajismo y la civilización. Ayudó a ampliar las fronteras de la tierra de los hombres”.

Un aspecto que se sabe muy poco es que Selous se casó con tres mujeres africanas, la primera fue una ndebele del Sur de Rhodesia, actual Zimbabwe, de quien nació su hija Magdalen hacia 1874. La segunda fue una tswana de Bechuanalandia, actual Botswana, hermana del rey Khama III de la tribu Bamangwato, con quien tuvo un hijo en 1900 y la última fue Manyika, de Zimbabwe oriental, con quien también tuvo un hijo, Frederick Fisher, el diferente apellido se debe a que en aquellos tiempos se protegía  la reputación de los europeos cambiándolo oportunamente. Aunque Selous mantuvo contacto con este hijo durante toda su vida nunca lo hizo público, pues ya estaba casado con Marie Catherine Maddy. La presión social de aquel momento le impidió mantener una relación más estrecha con el resto de sus hijos, pero se sabe que pagaba puntualmente la educación de éstos en las instituciones de enseñanza para niños mestizos en Sudáfrica.

Dejó una considerable fortuna en tierras a su muerte en Bulawayo y Salisbury, actual Harare, como la propiedad de Borrowdale en esta última, pero su testamento fue declarado nulo por razones desconocidas para su familia europea. En el caso de sus hijos africanos ni siquiera se los consideró herederos debido a que según las leyes vigentes los matrimonios tribales carecían de valor y, por tanto, pasó a la administración colonial.

Saúl Braceras

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