Curso de iniciación a la recarga

Estimado y sufrido lector, yo recargo toda la munición de rifle que uso, desde el .222 hasta el .416 Rigby, pasando por el .243W, 7×57, 7×64, 7mmRM y .375H&H.

Me distrae recargar, pero lo que de verdad me gusta, es lo que la recarga me ofrece:

  • Precisión.

          Báscula

Pues recargando hallarás la carga adecuada para alcanzar la máxima precisión, que sea capaz de proporcionar el cañón de tu rifle. Con un buen rifle, como lo son mis Bergara del 243W, probando diferentes cargas y procediendo como es debido, comenzando con un 10% menos de pólvora que la aconsejada en las tablas de recarga, que hallarás en libros, como el Manual de Recarga de Armas y Municiones de Saúl Braceras o páginas Web de fabricantes de pólvora, e ir aumentando gradualmente, de grain en grain el peso de la misma, vigilando cualquier síntoma de sobre-presión, encontrarás tres cargas con las que tu rifle agrupa de concurso. Me dirás estimado lector, que para cazar no es necesaria tanta precisión, pues bien, para cazar, toda precisión es poca, pues lo que mata la caza, no es la velocidad, ni la energía, es la colocación del disparo en su lugar y la confianza que te da al disparar, tu rifle que es capaz de “hacer moscas” (solapar los disparos) a 100 mts de distancia.

 

  • Altas prestaciones.

Te he dicho que encontrarás tres cargas, vulgarmente llamadas por las velocidades de salida de la bala que proporcionan, baja, media y alta, con las que tu rifle agrupa los disparos de concurso. Para cazar, nos interesa la que nos da más alta velocidad, pues ese plus de velocidad, que no te daría una munición comercial, nos da un disparo más tenso (la bala cae menos) y un plus de energía. Como ejemplo de lo dicho, te muestro una diana conseguida a 100 mts de distancia con uno de mis Bergara del .243W que te he mencionado, agrupa así de bien y además saca las balas Nosler Ballistic Tip de 90 grains a 954 m/s, velocidad propia de un calibre mágnum.

 

  • Variedad ilimitada de balas para cada calibre.

Bushing

Tengo dos rifles antiguos que son una belleza, ambos son del 7×57, un calibre suave que es capaz de abatir cualquier trofeo de la fauna europea y la mayoría de la africana, si exceptuamos 4 de los 5 grandes. Pero para este calibre, la oferta de munición es muy escasa y tal como van las cosas, me temo que terminará siendo nula. Gracias a la recarga, mis dos rifles disponen de toda la oferta de puntas del mercado, solo de la marca Nosler (mi preferida), puedo montar para ellos:

 

Accubond           7mm     140 grains

Ballistic Tip         7mm     140 grains

CTBST                   7mm     140 grains

E-Tip                     7mm     140 grains

Partition              7mm     140 grains

Accubond LR     7mm     150 grains

Ballistic Tip         7mm     150 grains

                              Dies

CTBST                   7mm     150 grains

E-Tip                     7mm     150 grains

Partition              7mm     150 grains

Accubond           7mm     160 grains

Partition              7mm     160 grains

Accubond LR     7mm     168 grains

Custom Comp. 7mm     168 grains

Accubond LR     7mm     175 grains

Partition              7mm     175 grains

 

  • Disponibilidad inmediata.

Cuántas veces, estimado lector te surge una cacería que no esperabas y no dispones de la munición adecuada, te ves obligado a llevar unas balas que no crees apropiadas o a tener que ausentarte de tus compromisos diarios para ir a la armería a comprarla, y que finalmente te digan que “se les acaba de terminar, pero recibirán la semana que viene”. Si recargas, basta con que tengas variedad de puntas (que no es ninguna gran inversión), pues junto a las vainas, pistones y dos o tres tipos de pólvora, es todo lo que necesitas para montar en poco tiempo y en tu casa cualquier munición que precises.

 

  • Economía.

Curso de recarga de la armería FS

No es el capítulo más importante de cuantas ventajas nos ofrece la recarga, pero si como es mi caso, gastas más de 1.000 balas anuales, ahorras un dinero. Y lo que es más importante, no te importa gastar esas balas que te han costado un ojo de la cara, para centrar muy bien tu rifle, pues cuando llegues a tu casa, podrás montar las que quieras.

 

No esperes que tras leer este artículo, estarás en condiciones de comenzar a recargar, ni por conocimientos, ni legalmente autorizado. Para ello, debes hacer un curso de recarga, impartido por un profesor autorizado.

Para que veas que no es tan complicado y que tú también puedes hacerlo, te mostraré cómo de la mano de Armería FS de La Jana (Castellón), y con las medidas de seguridad necesarias respecto a la COVID 19, puedes en una mañana de sábado, obtener el certificado de haber realizado el curso de recarga y los conocimientos necesarios para iniciarte en esta bonita afición.

Equipo básico

Para comenzar a recargar necesitamos, además de los componentes del cartucho (pólvora, pistones, vainas y proyectiles), los siguientes útiles:

Prensa homologada. 

            Empistonador

Para iniciarnos, bastará con una prensa manual de armazón cerrado. Hay de varias marcas, todas ellas de calidad: RCBS, Lyman, Hornady, etc. La Hornady permite el uso de bushings (adaptadores rápidos) que tienen la ventaja de conservar la adecuada posición de los dies con respecto a la prensa, esto, nos evita tener que regular el die cada vez que lo instalemos en la prensa.

Dies (matrices de recarga)

Necesitaremos un juego de dies por calibre. Los más comunes para rifle, son de dos matrices, una cuya función es quitar el pistón disparado y recalibrar la vaina para darle las dimensiones de antes de ser disparada, y otra matriz cuya función es colocar el proyectil (punta o bala) en la vaina perfectamente centrado e introducido dentro de la misma a una cota exacta (muy importante). Redding y RCBS son para mí los mejores.

Shell holder

Es el elemento que sujeta la vaina a la prensa. La mayoría de calibres estándar pueden compartir el mismo, como el .308 Winchester, .30-06, 7×57, etc. Ocurre lo mismo, en el caso de los mágnum como el .300 Winchester, .300 Weatherby Mágnum, .375H&H, etc. Conclusión: cuando encargues tus dies debes corroborar qué Shell holder usan. Pero si utilizas los Lee en cada juego de die aporta el Shell holder correspondiente.

Aceite y almohadilla para lubricar las vainas

La función del aceite es evitar que las vainas se agarroten dentro del die de recalibrado. Cualquier aceite de automoción no detergente sirve, y como almohadilla podemos usar las de humedecer sellos postales. La operación, consiste en hacer rodar la vaina sobre la almohadilla aceitada.

Equipo de limpiar vainas.

Los mejores, son los que limpian por vibración. Lyman y Frankford Arsenal son los más populares.

Empistonador

Su función, es colocar el nuevo pistón en la vaina. Los más prácticos y fáciles de usar, son los manuales.

Embudo

Su función, es introducir la pólvora dentro de la vaina. Los que puedes adquirir en una mercería son apropiados.   

Báscula de precisión

                              Limpia vainas

Específicas para recarga, deben pesar en grains (1 grain = 0,0648 gramos).

Mi consejo, es que compres el dosificador automático que mejor resultado da, por ahorro de tiempo, por precisión y duración. He usado muchos sistemas, pero he terminado comprando el RCBS Chargemaster Lite.

Trimmer y Chaflaneador o escariador

El primer útil sirve para recortar las vainas si estas se alargan debido al disparo, el segundo lo usamos para eliminar las rebabas consecuencia del recorte de la vaina.

Curiosamente, desde que uso rifles Bergara, no necesito recortar las vainas. Imagino que como tienen la recámara tan ajustada (match grade), la vaina no tiene apenas espacio para crecer.

Die saca proyectiles

Cuando no usas determinada munición y quieres aprovechar sus componentes, o bien te has equivocado y debes volver a montar los cartuchos, se hace necesario sacar el proyectil de la vaina. Este die, que se monta en la misma prensa, es el encargado de sujetar el proyectil para tirar de él con la prensa. Solo es necesario tener uno, pues se cambia la camisa interior según el calibre de los cartuchos a desmontar.

Cronógrafo

Se usa para medir la velocidad de los proyectiles, práctica indispensable para poder calcular posteriormente la trayectoria de los mismos.

Los hay de dos tipos, de pórtico, que se colocan a unos 5 mts de la boca del arma y de los que se montan en el propio cañón. Os aconsejo los segundos, pues el final de los primeros siempre es el mismo, saltan hechos pedazos a consecuencia del impacto de una bala. Yo uso el Magneto speed sporter, no es excesivamente caro y funciona bien.

 

Proceso de preparación de la vaina

  • Limpieza con equipo por vibración

    Prensa Hornady con bushing

  • Limpieza del interior del cuello de la vaina (si fuera necesario). Un simple cepillo de nylon como los de limpieza del cañón del rifle, es suficiente.
  • Aceitado del cuerpo de la vaina. La vaina debe quedar engrasada al tacto, pero no debe gotear el aceite. No engrases el cuello, ya le llega el aceite del cuerpo.
  • Recalibrado en el “sizing die”. Esta operación, la podemos hacer entre 5 y 10 veces a la misma vaina, pues es el máximo de su vida útil, hacerlo más veces, puede resultar peligroso debido al debilitamiento del cuello y cuerpo de la misma.
  • Limpieza del oído (alojamiento del pistón). Yo uso aire comprimido y es suficiente. También puede usarse un sencillo limpiador específico para esta labor, el de Lyman es el más popular.
  • Secado de la vaina. El objeto es retirar el aceite, un simple trapo de cocina o una toalla vieja son adecuados.
  • Colocación del pistón apropiado (small rifle, large rifle o large rifle magnum. En el caso de que quieras recargar arma corta, son: small pistol, small pistol mágnum, small rifle y small rifle mágnum). Usando un empistonador manual.

Dosificación de la pólvora

Guiándonos de la tabla de recarga apropiada a nuestro calibre, prepararemos tres disparos de cada carga a ensayar y los marcaremos con un rotulador indeleble en el exterior de la vaina, esto nos servirá para identificarlos a la hora de disparar. Comenzaremos el ensayo con los cartuchos de menor carga e iremos anotando velocidades y agrupamiento a medida que aumenta la carga de los cartuchos que ensayamos. Revisaremos cada vaina disparada y cuando observemos algún síntoma de sobrepresión (pistones aplastados o vainas que cuestan de extraer una vez disparadas), pararemos el ensayo, pues hemos llegado ya al máximo de pólvora admisible para ese cartucho y bala.

Puntas Nosler

Para introducir la carga de pólvora, es recomendable colocar las vainas en una bandeja para munición, evitando así que se nos vuelquen.

Cualquier carga que nuestra báscula dosificadora nos indique que pesa 0,1 grain de más o menos, debemos descartarla y volverla a pesar. Esto y el uso de una buena pólvora, son las bases para conseguir la ansiada precisión.

Os sorprenderá que los cartuchos mágnum (los más rápidos) usen pólvoras menos vivas (más progresivas). También que a mayor peso de punta (bala o proyectil), menos pólvora debemos poner en el cartucho.

Tened cuidado con usar cargas reducidas (muy poca pólvora), pues pueden producir una detonación instantánea que haga reventar el arma. Con la dosis de pólvora, al igual que con el juego del siete y medio, tan peligroso es pasarse como no llegar.

Colocación del proyectil

Es fundamental para conseguir precisión, introducir la punta dentro de la vaina lo necesario, para que una vez alojado el cartucho en nuestro rifle, quede dicha punta a 1mm de las estrías del cañón (freebore o vuelo libre). Para determinar la longitud total del cartucho (OAL) para una punta específica en nuestro rifle, si no dispones del útil adecuado, introduces un poco el proyectil en la vaina, sin pistón ni pólvora, e intentas acerrojar, como el cartucho es demasiado largo, no podrás hacerlo porque tocará el proyectil en el estriado, introduces ½ mm más el proyectil y vuelves a probar, repites esta operación las veces que sea necesario hasta que el rifle acerroja, ahora solo tienes que introducir 1 mm más el proyectil y medir la longitud total del cartucho, ese es el OAL para determinada punta (proyectil) en tu rifle. Ten en cuenta que acercar más el proyectil al estriado, haría subir peligrosamente la presión. Suele ocurrir también, que quien marca el OAL del cartucho, es el cargador del rifle, pues si dejas el proyectil tal como acabo de explicarte, el cartucho es demasiado largo para que entre en el cargador y te ves obligado a acortarlo más para que quepa en el mismo.

                                 Shell Holder

En los calibres de caza con vainas abotelladas, la presión que ejerce la vaina sobre el proyectil, es suficiente y no es necesario crimpar o engarzar el mismo (apretar el final de la vaina para que oprima el proyectil, aumentando así el esfuerzo de sujeción).

Para centrar el proyectil, con la prensa, introducimos un poco el mismo, paramos y giramos un cuarto de vuelta  el cartucho, sin sacarlo del shell holder antes de terminarlo de introducir, así conseguimos que si ha entrado un poco torcido, se centre con respecto a la vaina.

Riesgos:

Sobrepresión.

Es el único riesgo que conlleva el tema de la recarga. En realidad, los accidentes por esta causa, son muy poco frecuentes y si haces las cosas bien, no corres ningún riesgo.

Los indicadores de sobrepresión, son:

  • Culatazo desproporcionado
  • Estampido mayor
  • Fogonazo del disparo
  • Dificultad en abrir el cierre e incluso agarrotamiento del mismo.
  • Pistón aplastado
  • Muesca brillante en el culote por efecto del extractor.

Las causas de la sobrepresión, son:

  • Utilizar pólvoras inadecuadas.
  • Utilizar cargas inadecuadas (por exceso o por defecto)
  • Gollete demasiado grueso que retiene el proyectil en el momento del disparo (como consecuencia de modificar vainas para conseguir nuestras propias vainas para calibres obsoletos o descatalogados)
  • Valor de introducción del proyectil (vuelo libre inapropiado)
  • Exceso de longitud de fijación de proyectil (aumentando la superficie de contacto vaina-proyectil).
  • Emplear pistones inapropiados.
  • Exceso de crimpado.

 

 

Índice del curso

Mediante la recarga es posible usar armas antiguas para las que no hay munición comercial

Además de los temas mencionados, en el curso de la Armería FS, os expondrán otros temas también muy interesantes, tales como:

  • Tipos de proyectil (con y sin plomo, con gas-check, encamisados, recubiertos de teflón, etc.)
  • Tipos de pólvora (negra y piroxilada, vivacidad de las mismas, etc.)
  • Tipos de iniciadores (Berdan y Bóxer, Small rifle, Large rifle y Mágnum, etc.)
  • Tipos de vaina y partes de la misma.
  • Nomenclatura de los cartuchos (europea, americana y anglosajona)
  • Tipos de prensas.
  • Tipos de dies.
  • Tipos de balanzas.
  • Elementos de comprobación (plantilla, pie de rey y micrómetro)
  • Etiquetado de la munición que hemos fabricado.
  • Fire forming (fabricación de vainas para un calibre obsoleto, disparando cartuchos de carga reducida y de otro calibre, en el rifle para el que no encontramos ni munición, ni vainas. El disparo, aplasta la vaina contra el interior de la recámara, tomando las formas del calibre deseado. Como proyectil, se suelen usar puntas de plomo del calibre descatalogado.)
  • Cargas reducidas.
  • Cartuchería antigua.

Espero estimado lector, haberte convencido para que te inicies en la recarga, en caso contrario, tranquilo, yo seguiré insistiendo!!!

 

Nota.- Agradezco la colaboración para la elaboración de este artículo a

 Armería FS

C/ Valencia 25 – 12340 La Jana

Telf. 964 497 351 –  info@armeriafs.com

Carlos Mas

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