Armas de Back-Up

Una solución activa

La portación y utilización de dos o más armas es tan antigua como las dagas y los puñales, qué decir desde la aparición de la pólvora. Su intención es, en un sentido lato clara, pues aporta mayor potencia de fuego, y en otro y más disimulado, la posibilidad de seguir armado después de haber perdido el control del arma principal, por cualquier causa, o simplemente haber sido desarmado.

Fundamentalmente, se basa en un armamento que en algunos casos podríamos llamar marginal, tanto en potencia de fuego, poder de detención y/o precisión. Son armas pequeñas y fácilmente portables y disimulables.  Son revólveres y pistolas de calibres secundarios, como: el 22 LR; .32 S&W Especial; .38 S&W Especial; 6,35; 7,65 y 9  mm. Browning.

En la actualidad, los citados aparecen en el panorama defensivo, cuando no queda más remedio, son el último dique de contención,  porque jamás hubieran sido elegidos como arma principal, ya que poseen un poder de detención y/o penetración marginal, pero siempre harán la gran diferencia entre estar armado o no.

Y digo en la actualidad, porque hasta hace poco muchas de las armas que hoy llamamos de Back up, no lo eran como tales sino que se integraban dentro de la elección de arma principal, ejemplo de esto son las recamaradas a calibres como el 7,65 mm. y 9 mm. Browning. Éstas han servido en Fuerzas Militares y de Seguridad durante décadas y ahora han pasado, llamémoslo así, a la “reserva del Back-Up”.

 

Una panoplia enorme para elegir

Sin caer en armas de cierta data, como las míticas Browning Mataduques y otras, en nuestros días podemos contar con muchos, muchísimos, modelos de pistolas y revólveres que entran de lleno en estas armas, que analizaremos.

A) Pistolas

La pistola Ruger LCP en 9 mm. Browning es uno de los últimos desarrollos en armas de Back-Up

Es una creencia generalizada que las armas recamaradas a estos cartuchos marginales, como el 7,65 y el 9 mm Browning, son de fabricación enteramente europea. En general, dicho aserto es una falacia o cuanto menos una exageración, pues algunas como la Colt Pony o la más moderna Ruger LCP 9 en calibre 9 mm. Browning o las North American Guardian  (6,35; 7,65 y también en 9 Browning), Kel-Tec P-32 (7,65), Phoenix Arms HP22 (.22LR) y HP 25 (6,35), Kahr P (9 mm. B.), Cobra Patriot 380 (9 mm. B.), Accu Tek AT 380 (9mm. B.)  por citar algunas estadounidenses o las Firestorm Mini (.22 LR, 7,65 y  9 mm. B.) de Bersa (Argentina) o las brasileñas Taurus 22 (.22 LR) ó 25 (6,35), 132 Millenium (7,65) y 138 Millenium (9 mm. B.).

Todas ellas demuestran que el interés por estos cartuchos no disminuye si nos alejamos de Europa.

 

B) Revólveres

En cuanto a estas armas la posibilidad de elección de calibre en general se reduce a cuatro: .22 LR; .22 Winchester Mágnum; .32 Smith & Wesson Special; .38 Smith & Wesson Special; aunque en 2008 se presentó el .327 Federal Magnum, un intento de mejorar a su vez, un cartucho ya de por sí bueno pero que cayó en desuso el .32 Harrington & Richardson Mágnum puesto en el mercado en 1984. La idea es la de siempre en un tambor que sólo alberga 5 cartuchos de un .38-357, introducir seis. El vástago de Federal supera al de H&R al proveer una energía similar a la de un .357 Mágnum, con mayor poder de penetración. De hecho, el cartucho .327 Federal Mágnum recibió el premio de la revista American Rifleman, Golden Bullseye Award por el cartucho del año 2009.

El Smith and Wesson Airlite en calibre .22 LR aporta ocho disparos, es muy pequeño y manejable

Su calibre real es .312” y tiene una presión en recámara de 45.000 psi; recordemos que el .44 Remington Mágnum tiene 36.000. Coloca un proyectil de 100 grains a 1.400 pies/seg (426 m/s) en un revólver Ruger Sp101con cañón de 78 mm. En España es muy poco conocido debido a nuestra legislación subsahariana, pero es un cartucho muy interesante.

En .22 LR tenemos muchos modelos de armas para Back-Up, es decir, de fácil portación, quedando fuera de esta categoría los revólveres de gran tamaño de seis o nueve cartuchos. Y dentro de esta idea de arma muy pequeña hay unos que son extremadamente interesantes, como los North American Mini en .22 LR y .22 Winchester Mágnum; de simple acción y con una forma de cargarse bastante engorrosa, pero para sacar a su dueño de un apuro llevan cinco cartuchos y son extremadamente pequeños y ligeros. No voy a entrar en los llamados Derringers porque entiendo que este diseño ha sido muy superado por pequeñísimos revólveres y/o pistolas que aportan más poder de fuego que sus únicos dos cartuchos.

En cuanto a los revólveres en calibre .38 Smith & Wesson Special la oferta se desborda, tenemos una gama enorme entre Colt, Smith & Wesson, Ruger, Taurus, Rossi y un largo etcétera. Lo único es que debemos saber si queremos cinco cartuchos de este calibre o seis del .32 Smith & Wesson Special. No olvidemos que estamos hablando de armas de Back-Up, o sea: secundarias y que un cartucho como este último bien cargado y mejor utilizado no nos defraudará. El.32 Smith & Wesson Special en un revólver de pequeño tamaño nos permitirá doblar de forma rápida y efectiva nuestro disparo, mucho más que uno en .38 Smith & Wesson Special y qué decir de un +P, sobre todo si usamos un arma airweight cuyo retroceso es mayor.

 

Recapacitemos

De izda.-Dcha.: .32 Smith and Wesson corto, .32 Smith and Wesson Especial, .32 Harrington and Richardson Mágnum y .327 Federal Mágnum

Las armas de Back-Up están pensadas para personas cuyas vidas corren peligro, como civiles que realizan determinados trabajos y/o agentes de la Ley y militares, no son para tiradores, es decir, tienen poco o nula afición al uso de las armas.

Si con cualquier arma debemos practicar, con las pequeñísimas de Back UP mucho más. Claro está que en España no hay campos de tiro para el uso de éstas, pues las distancias de tiro son de 25 metros y para estas súper-compactas casi duplica su campo de acción. La distancia ideal es no más de 15 metros, para más deberíamos usar el arma de defensa que ampliará nuestro radio de alcance.

Volviendo al área de uso de armas de Back-Up (- de 15 m.) deberíamos meter todos nuestros impactos en un área inferior a unos 20 cm., si logramos esto no podremos sentir que estamos bien encaminados. En armas de tan escaso tamaño el entrenamiento de recargarlas, salvo que sean pistolas o revólveres de tambor oscilobatientes, podemos minimizarlo y en los de tipo North American Mini casi dejarlo de lado, por ser engorroso, debemos mentalizarnos que tenemos cinco cartuchos es decir, cinco oportunidades y nada más.

Saúl Braceras

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